Desde la Sala Nueva del Sínodo, en el Vaticano, el papa León XIV presentó este lunes su primera encíclica, titulada “Magnifica humanitas”, un texto que marca un hito en el magisterio social de la Iglesia Católica. La publicación coincide con el 135° aniversario de la histórica “Rerum novarum” (1891) de León XIII, considerada la primera encíclica social sobre los derechos de los trabajadores. El documento, dividido en cinco capítulos, aborda los desafíos contemporáneos vinculados al trabajo, la tecnología, la guerra y los conflictos internacionales, con especial énfasis en el impacto de la Inteligencia Artificial (IA).
IA y dignidad humana
León XIV reconoce los aportes de la ciencia y la tecnología, pero advierte que la IA debe estar al servicio de la humanidad y no del poder de unos pocos. Reclama un código ético global que evite monopolios y que garantice justicia social compartida. También alerta sobre el impacto ambiental de las nuevas tecnologías, que requieren grandes cantidades de energía y agua, afectando la Creación.
Derechos y doctrina social
El segundo capítulo reafirma los principios de la doctrina social de la Iglesia: la dignidad inviolable de la persona, el derecho a la vida “desde la concepción hasta su final natural”, y la defensa de los derechos humanos. El Papa dedica un apartado especial a las mujeres, reclamando decisiones concretas en leyes, educación, trabajo y participación política.
Guerra y paz
En el quinto capítulo, León XIV propone superar la teoría de la “guerra justa” y promover el diálogo, la diplomacia y el perdón. Condena el uso de armas vinculadas a la IA: “No existe ningún algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable”. También denuncia la industria bélica y la carrera armamentista nuclear, reclamando un nuevo multilateralismo que supere la crisis de valores en organismos internacionales como la ONU.
Migraciones y bien común
El texto dedica un apartado a los migrantes y refugiados, defendiendo tanto el derecho a una acogida digna como el derecho a permanecer en paz en sus tierras. El Papa insiste en que el bien común debe ser el eje de toda acción política y social, y que ninguna nación puede ser sometida o eliminada sin caer en la inmoralidad.
Una “civilización del amor”
Frente a la “cultura del poder”, León XIV propone construir una civilización del amor, basada en la verdad, la justicia social y la voz de las víctimas. “No es justo permanecer neutrales”, afirma, al condenar ataques contra civiles, hospitales e infraestructuras. Con “Magnifica humanitas”, el pontífice inaugura su magisterio con un mensaje que combina tradición y actualidad, reafirmando la doctrina social de la Iglesia en tiempos de revolución tecnológica y tensiones globales.
M.T.



