Bajo el intenso calor de Malabo, donde el clima no da tregua y la humedad abraza cada rincón de la isla de Bioko, los preparativos para recibir al Papa León XIV avanzan a ritmo constante. En el tramo final de su viaje apostólico a África, el Pontífice se detiene, entre varios sitios significativos, en el Hospital Psiquiátrico Jean Pierre Olié, un centro de titularidad estatal, fundado en 2014 por iniciativa de la Primera Dama, Doña Constancia Mangue.
Esta estructura comenzó con veinticinco camas y actualmente cuenta con 146 plazas de hospitalización. En seis pabellones asiste a unos 125 pacientes (100 hombres y 25 mujeres) que conviven con trastornos psicóticos, depresiones, ansiedad y adicciones. En diciembre de 2025, el complejo inauguró un nuevo pabellón y fue oficialmente renombrado póstumo en honor al reconocido psiquiatra francés Jean-Pierre Olié (fallecido en 2023), cuya contribución fue crucial para el proyecto. Para la Dra. Engracia Asangono Nchuchuma, directora adjunta del centro, la llegada del Sucesor de Pedro es un hito que trasciende lo institucional. Explica que el funcionamiento del hospital ha evolucionado hacia un modelo de servicios organizados por patologías y, más recientemente, hacia la atención comunitaria. «El objetivo es que la persona con trastorno mental resida en su comunidad y haga su seguimiento sistemático. Que pueda reinsertarse», afirma la Dra. Asangono. El hospital no solo cuenta con consultas externas de psiquiatría y psicología de lunes a viernes, sino que dispone de un equipo móvil que se desplaza para atender a aquellos pacientes que, por diversas razones, no pueden acudir a sus revisiones. A su vez, desde 2022, el centro ha profesionalizado su gestión con comités de ética, calidad e investigación, y recientemente ha incorporado una unidad de psiquiatría infantil para abordar la creciente demanda en menores.
Un mensaje para el mundo
Por su parte, el Profesor Bechir Ben Hadj Ali, director gerente del hospital, subraya el peso simbólico de esta visita. Para él, que el Papa decida entrar en un hospital psiquiátrico es una señal «enorme» para el sector de la salud global. «En el mundo, y particularmente en África, la salud mental suele ocupar un rol secundario, algo que no es normal», observa el Profesor Bechir. Como contraparte, los datos reflejan una situación preocupante. Según el informe World mental health today y Mental health atlas 2024, más de mil millones de personas padecen trastornos de salud mental. Algunas de las afecciones, como la ansiedad y la depresión, generan enormes costos humanos y económicos. Asimismo, los trastornos de salud mental son muy frecuentes en todos los países y grupos poblacionales y constituyen la segunda causa de discapacidad prolongada. También aumentan el número de años de vida saludable perdidos, ocasionan gastos en atención de salud para las personas y las familias afectadas y provocan pérdidas económicas sustanciales en todo el mundo. «La visita del Papa es una señal muy fuerte para que la sociedad se preocupe de los pacientes con vulnerabilidad. El mensaje no es solo para Guinea, sino para el mundo: los responsables políticos deben preocuparse por este problema».
Preparación espiritual y humana
Aunque el hospital es una iniciativa del Estado, la dimensión espiritual no es ajena a su vida cotidiana. La Dra. Asangono comenta que, además de los preparativos materiales y el montaje de los escenarios, se ha realizado una preparación espiritual con trabajadores y pacientes que incluyó celebraciones eucarísticas hace dos semanas. La expectativa de los directivos es que el paso de León XIV por el Jean Pierre Olié ayude a derribar los muros del estigma. «Ayudará a ver a las personas con trastornos mentales no como personas a las que hay que aislar, sino para integrarlas», concluye la directora adjunta.
Sebastián Sansón Ferrari



