La imagen tomada por astronautas rumbo a la Luna muestra laTierra como nunca antes y, entre las luces nocturnas, deja ver un detalleinesperado en el sur argentino.
Una de las imágenes más impactantes de los últimos añosllegó desde el espacio, pero tuvo un detalle que resonó con fuerza en laregión: en medio de la inmensidad del planeta, se logró identificar una ciudadpatagónica iluminando la noche. La misión Artemis II consiguió una fotografíahistórica: una vista completa de la Tierra captada por una tripulación humanapor primera vez en más de medio siglo. La imagen fue tomada por el comandanteReid Wiseman desde la cápsula Orión, en pleno viaje rumbo a la Luna. En lapostal, el planeta aparece como una esfera azul brillante suspendida en laoscuridad, con continentes delineados, auroras en los polos y un tenueresplandor que cruza el espacio. Sin embargo, una de las sorpresas surgió alanalizar otras tomas de la misma misión: allí, en la noche sudamericana, sedistinguen puntos de luz que corresponden a ciudades, entre ellas una de laPatagonia.
Neuquén, junto a otros centros urbanos como Buenos Aires,Rosario y Bahía Blanca, puede observarse como un pequeño destello en la vastageografía del sur del continente. En un registro captado a miles de kilómetrosde distancia, la región patagónica también dejó su huella luminosa.
“Nos dejó sin palabras”, expresó Wiseman al describir laexperiencia de ver la Tierra desde esa perspectiva, una escena que no serepetía desde los tiempos del programa Apolo. La misión, impulsada por la NASA,despegó el 1 de abril desde el Kennedy Space Center y marcó el regreso devuelos tripulados al entorno lunar tras más de cinco décadas. El análisis de laimagen, realizado por el astrónomo Guillermo Abramson, permitió identificardetalles poco habituales: al tratarse de una captura nocturna, no solo seaprecian regiones del planeta, sino también estrellas de fondo, algo inusual eneste tipo de fotografías. Además de las luces urbanas, la imagen muestra laatmósfera terrestre como una delgada línea brillante, auroras en ambos polos yla presencia de Venus, rodeado por la llamada luz zodiacal, un fenómeno difícilde registrar que aporta valor científico a la toma. La difusión de estafotografía generó impacto en todo el mundo. Pero en el sur argentino dejó algomás: la certeza de que, incluso desde la distancia del espacio, la Patagoniatambién brilla.
M.T.



