A pocos días de la visita del diputado italiano Fabio Porta a Neuquén y la región fortaleciendo vínculos con la comunidad ítalo-descendiente, en Roma el máximo tribunal constitucional de Italia celebraba una audiencia que podría cambiar el futuro de miles de familias en todo el mundo, incluidas muchas de esta región
Este miércoles 11 de marzo, la Corte Constitucional italiana analizó la legitimidad de la Ley 74/2025, surgida del llamado Decreto Tajani, que modificó aspectos clave del reconocimiento de la ciudadanía por descendencia. La audiencia, celebrada en el Palazzo della Consulta de Roma, concentró una atención inusual tanto dentro como fuera de Italia.
Una sala colmada de expectativa global
En los días previos, abogados provenientes de diversas regiones de Italia y también del exterior, además de representantes de asociaciones y grupos organizados de la diáspora, intentaron obtener acreditación para acompañar la sesión, con solicitudes que superaron la capacidad disponible, lo que indica la dimensión internacional que asumió el caso.
En representación de la familia venezolana que llevó el caso —los Escovar Alvarado, protagonistas del primer juicio sobre la constitucionalidad del Decreto Tajani que llega a la Corte— participaron siete abogados, entre ellos la ítalo-argentina Mónica Restanio, única ítalo-descendiente dentro del colegio defensor. En representación del Consejo de Ministros, es decir, en defensa del gobierno de Meloni, actuaron dos abogados oficiales.
Los argumentos sobre la mesa
Durante la audiencia, los abogados que impugnan la ley sostuvieron que la ciudadanía italiana por ius sanguinis es un derecho que surge desde el nacimiento, no una concesión administrativa. Argumentaron que el reconocimiento formal no crea ese derecho sino que simplemente lo constata, y que las nuevas normas generan un trato desigual entre personas con idéntica condición jurídica. También cuestionaron el efecto retroactivo de la ley.
Precisamente ese punto es uno de los más sensibles: la norma dictamina que los nacidos fuera de Italia antes de la vigencia del decreto «se tienen como si jamás hubieran conseguido la ciudadanía italiana», lo que asociaciones italianas en el exterior, expertos en derecho constitucional y familias con trámites avanzados calificaron como un golpe al pacto histórico Italia-diáspora.
La defensa del gobierno, por su parte, argumentó que todo Estado tiene autonomía para definir su propio régimen de ciudadanía y que la ausencia prolongada de vínculos con Italia por parte de algunos descendientes podría indicar una ruptura real con el país de origen.
¿Qué cambió con el Decreto Tajani?
La Ley 74/2025 modificó profundamente el sistema al introducir, por primera vez, un límite generacional que permite el reconocimiento de la ciudadanía italiana únicamente a los descendientes dentro de las dos primeras generaciones desde el ascendiente italiano. Una medida que, en los hechos, deja afuera a la gran mayoría de las familias descendientes de los inmigrantes llegados entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Además, desde enero de 2025 comenzó a regir una tasa de 600 euros para iniciar cualquier trámite —judicial o administrativo— que, sumada a traducciones, apostillas y certificaciones, encareció significativamente el acceso.
Porta en Neuquén: entre Vaca Muerta y la ciudadanía
La audiencia en Roma coincidió con la visita a Neuquén del diputado Fabio Porta, legislador del Partido Democrático italiano que representa a la circunscripción de América del Sur. El legislador, que fue invitado por el Circolo Cultura Italia de Neuquén, presidido por Gaetano Amato, se reunió con integrantes de la comunidad italiana y autoridades locales, y participó en una conferencia abierta en el Concejo Deliberante destinada a dialogar con descendientes italianos y abordar inquietudes vinculadas a la ciudadanía.
Durante el encuentro institucional en el Concejo Deliberante se abordaron temas vinculados al desarrollo económico, educativo y turístico, el potencial de Vaca Muerta y también la posibilidad de avanzar en la instalación de un consulado italiano en la ciudad de Neuquén, una iniciativa que busca responder a la creciente demanda de trámites y servicios consulares.
Sobre la controversia por la ciudadanía, Porta fue contundente. «Hace un año el Parlamento aprobó una ley impulsada por el gobierno que limita la transmisión de la ciudadanía por sangre. Yo voté en contra porque considero que afecta un derecho histórico de los italianos en el exterior», afirmó el legislador. Sus palabras resonaron especialmente en una sala donde muchos de los presentes tienen expedientes abiertos en consulados o tribunales italianos.
También destacó el interés económico de Italia en la región. El diputado señaló que la empresa ENI, una de las mayores compañías energéticas del mundo, decidió volver a apostar fuerte por Argentina, especialmente por Vaca Muerta, lo que puede generar oportunidades no solo económicas sino también en turismo, cooperación institucional e intercambio académico.
Qué viene ahora
La audiencia del 11 de marzo no tendrá una resolución inmediata. La Corte Constitucional ingresó ahora en su fase de deliberación interna. El tribunal tiene distintos caminos posibles: confirmar la plena constitucionalidad de la norma, declarar su inconstitucionalidad total —lo que restablecería la interpretación jurídica previa— o adoptar una solución intermedia declarando la inconstitucionalidad de algunos artículos.
Otras cuestiones de constitucionalidad presentadas por distintos tribunales italianos ya aguardan fechas de audiencia, como el caso del Tribunal de Mantova, fijado para el 9 de junio de 2026.
Para los neuquinos que esperan con sus carpetas en mano, el horizonte no es inmediato, pero sí, por primera vez en meses, algo más esperanzador. La Corte tiene la palabra.



