Singapur encabeza la lista de los pasaportes más poderosos del mundo para 2026, ya que su pasaporte permite a sus titulares viajar a 192 destinos de todo el mundo sin necesidad de visado, según la última edición del Índice de Pasaportes de Henley.
El índice mide el número de destinos a los que puede acceder el titular de un pasaporte sin necesidad de un visado previo, lo que lo convierte en uno de los indicadores mundiales más importantes para evaluar la libertad de circulación y de viaje entre países.
Japón, Corea del Sur y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) empataron en segundo lugar, con acceso sin visado a 188 destinos, un dato que refleja la creciente influencia de los países asiáticos en el ámbito de la movilidad global. Los EAU son uno de los ejemplos más destacados de ascenso en la clasificación mundial, ya que en las últimas dos décadas han añadido 153 nuevos destinos a la lista de países a los que sus ciudadanos pueden viajar sin visado.
Al mismo tiempo, los países europeos han mantenido su liderazgo en los primeros puestos de la clasificación. Los pasaportes de países como Noruega, Suiza y muchos Estados miembros de la Unión Europea permiten viajar sin visado a más de 180 destinos, gracias a décadas de integración regional y acuerdos bilaterales que han potenciado la libertad de circulación de sus ciudadanos.
En el extremo opuesto, Afganistán ocupó el último puesto como el pasaporte menos válido del mundo, ya que solo permite la entrada sin visado a 22 destinos.
Siria, Irak, Pakistán y Yemen también ocuparon los últimos puestos de la clasificación, lo que refleja el impacto de los conflictos, la inestabilidad política y el escaso número de acuerdos diplomáticos sobre la libertad de sus ciudadanos para viajar al extranjero.
Por último, la normativa internacional en materia de viajes sigue cambiando, incluso para los países con los pasaportes más potentes. En los últimos años, el Reino Unido y Canadá han conseguido la entrada sin visado a China, mientras que los ciudadanos estadounidenses siguen siendo uno de los pocos titulares de pasaportes potentes que aún necesitan un visado para entrar en el país.


