La venta de las estaciones de servicio Shell en Argentina quedó finalmente confirmada después de una extensa negociación. El comprador será el fondo suizo Mercuria Energy Group, que pagará USD 1.420 millones por una operación que modifica el mapa del negocio de combustibles en el país.
El acuerdo involucra la red de 894 estaciones de servicio Shell, que representan un 18% del mercado nacional de venta de combustibles. Pero la transacción no se limita a los surtidores: también incluye la refinería de Dock Sud, ubicada en la provincia de Buenos Aires; una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires; dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque; y dos terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe.
Hasta ahora, ese negocio estaba en manos de Raízen, un joint venture integrado en partes iguales por la petrolera anglo-holandesa Shell y el conglomerado brasileño Cosan. En 2018, Shell había dividido sus actividades en el país: mantuvo el negocio de producción de petróleo en Vaca Muerta, mientras que la venta de combustibles quedó bajo la operación de Raízen.
La llegada de Mercuria vuelve a poner el foco sobre el sector energético argentino y sobre el rol de los grandes grupos internacionales en un mercado que combina producción, refinación, logística y comercialización de combustibles.
Qué compró Mercuria y por qué impacta en el mercado
La operación abarca todo el negocio de downstream de Shell en Argentina. Esto incluye la red comercial, la infraestructura de refinación, las plantas de almacenamiento y los activos logísticos vinculados a la distribución de combustibles.
Para los consumidores, el cambio de dueño no implica necesariamente una modificación inmediata en las estaciones de servicio, pero sí representa un movimiento fuerte dentro de una cadena clave para el abastecimiento diario. La red Shell tiene presencia en distintas ciudades del país y forma parte del esquema habitual de carga de combustibles para automovilistas, transportistas, empresas y actividades productivas.
Según lo informado oficialmente, el valor económico total estimado de la transacción asciende a USD 1.420.000.000, sujeto a los ajustes habituales de este tipo de operaciones. Entre esos ajustes se incluyen capital de trabajo, caja, endeudamiento y gastos vinculados a la operación.
Raízen comunicó en la bolsa de Brasil que la venta está alineada con su estrategia de optimizar su portafolio de activos, simplificar su estructura operativa y promover una asignación disciplinada de capital. También indicó que los fondos netos obtenidos serán destinados a la gestión de la estructura de capital del grupo.
El cierre definitivo de la transacción se espera dentro del presente año fiscal, aunque todavía resta cumplir con condiciones habituales para este tipo de acuerdos. Entre ellas figuran las aprobaciones regulatorias y judiciales correspondientes.
El vínculo con Vaca Muerta y los actores detrás de la operación
Mercuria ya tenía presencia en Argentina antes de esta compra. En el país, el grupo suizo es socio mayoritario de Integra Capital, el grupo inversor que preside José Luis Manzano, en la petrolera Phoenix Global Resources, que opera en Vaca Muerta.
Manzano, además, es uno de los dueños de Edenor, junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti. La empresa es la distribuidora de energía eléctrica más grande del país. Según fuentes del sector energético citadas en la información original, el ex ministro del Interior fue un nexo clave en la negociación. Aunque todavía no están claros los porcentajes, también se indicó que participarían de la compra Edenor y Manzano a título personal.
Desde Mercuria destacaron que la adquisición forma parte de una estrategia de largo plazo en los mercados energéticos globales y que refuerza su presencia en América Latina. La empresa señaló que Argentina representa un mercado energético relevante, con fundamentos de largo plazo y oportunidades de crecimiento operativo e inversión.
“Mercuria cuenta con la solidez financiera, la capacidad operativa y la visión a largo plazo necesarias para respaldar y hacer crecer este negocio”, afirmó Brian Falik, director global de inversiones del grupo suizo. También aseguró que la compañía buscará garantizar continuidad para empleados, clientes, proveedores y socios, al tiempo que invertirá de manera responsable en el desarrollo futuro de la plataforma.
La empresa se presenta como uno de los principales grupos independientes de energía y trading de materias primas del mundo. Nació en Ginebra, Suiza, en 2004, opera en más de 50 países y genera ingresos superiores a los USD 140.000 millones.
Su actividad abarca distintos segmentos de la cadena energética, entre ellos petróleo crudo, productos refinados, gas natural, Gas Natural Licuado, energía eléctrica, energías renovables y metales. En América Latina, cuenta con negocios en México, Panamá, Argentina y otros países de la región.
Según la propia compañía, produce, almacena y suministra hidrocarburos y otros productos energéticos en distintos mercados, además de operar activos logísticos en Argentina, Panamá y el Caribe.



