La escalada militar en Medio Oriente ya tiene impacto en los mercados energéticos internacionales. Según un informe de la consultora AGKC, el precio del petróleo registró un aumento del 22% desde el inicio de los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, mientras que el gas natural licuado (GNL) en Europa subió un 77% en el mismo período.
El informe señala que el conflicto arrastra a varios países del Golfo Pérsico, entre ellos Qatar, Bahréin, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, una región que concentra algunos de los mayores productores de hidrocarburos del mundo.
Uno de los factores centrales es la interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz, corredor por el que pasa cerca del 20% del petróleo y del GNL que se comercializa a nivel global. Desde allí se exportan grandes volúmenes de crudo y gas provenientes de Qatar y Arabia Saudita, entre otros países.
En términos de precios, el barril de Brent pasó de 68 a 83,16 dólares en pocos días, mientras que el marcador europeo del GNL —el TTF— subió de 31 a 55,60 dólares por millón de BTU. Entre los factores que impulsaron el alza se encuentran la suspensión temporal de operaciones de GNL por parte de QatarEnergy y ataques sobre infraestructura energética vinculada a Saudi Aramco.
Para Argentina, el informe plantea un escenario con efectos mixtos. Por un lado, el aumento del precio del crudo podría trasladarse al mercado interno de combustibles. Desde la aprobación de la Ley Bases en 2024, el precio doméstico del petróleo tiende a alinearse con las referencias internacionales, por lo que una suba sostenida del Brent podría reflejarse en refinerías y estaciones de servicio.
A la vez, el alza del petróleo incrementaría los ingresos de las empresas productoras y de las provincias petroleras. En el caso de Neuquén, las regalías hidrocarburíferas y la recaudación por Ingresos Brutos vinculada a la actividad tenderían a acompañar la suba del precio internacional del crudo, con impacto también en la coparticipación que reciben los municipios.
El informe también advierte que los precios de la energía eléctrica podrían verse afectados en los segmentos que utilizan combustibles líquidos o GNL para generación. A su vez, el costo del gas importado para cubrir la demanda invernal podría aumentar si se mantienen elevados los precios internacionales del GNL.
Referencia geográfica
En cuanto a la actividad en Vaca Muerta, la consultora señala que el conflicto no tendría efectos directos en el corto plazo sobre los niveles de producción. El desarrollo del shale depende principalmente de la infraestructura de transporte y de proyectos en marcha, como el oleoducto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur) para el petróleo y el gasoducto Perito Moreno —ex Néstor Kirchner—, junto con las iniciativas de exportación de GNL.
Vaca Muerta registró el mejor febrero de su historia con 2.371 etapas de fractura
El 80,5% de las punciones se orientó a pozos petroleros. La actividad creció casi 20% interanual y marcó el febrero con mayor nivel de operaciones desde el inicio del desarrollo no convencional.
Impulsada por el petróleo, la actividad en Vaca Muerta alcanzó en febrero uno de sus niveles más altos para un segundo mes del año. Según el informe elaborado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, para la Fundación Contactos Energéticos, durante el mes se realizaron 2.371 etapas de fractura, indicador que refleja el ritmo de puesta en producción de nuevos pozos no convencionales.
Del total de punciones, el 80,5% correspondió a pozos orientados a petróleo, mientras que el 19,5% se concentró en gas natural. El dato marca un predominio del segmento oil en un período que, en general, suele mostrar mayor actividad gasífera por la preparación de la oferta de cara al invierno.
El registro posiciona a febrero como el mejor de la historia del desarrollo shale en la cuenca neuquina, que acumula poco más de una década de expansión. En términos interanuales, la actividad creció 19,86% respecto del mismo mes de 2025. Frente a enero, cuando se contabilizaron 2.401 etapas, la baja fue del 1,25%, equivalente a 30 fracturas menos, una variación atribuida a la menor cantidad de días del mes.
En cuanto al desempeño por operadora, YPF lideró el ranking con 1.087 etapas de fractura, lo que representa casi la mitad de la actividad total del mes. La compañía consolida así su posición como principal motor del desarrollo no convencional en la formación.
En segundo lugar se ubicó Pluspetrol con 293 punciones, seguida por Vista Energy, que completó 284 etapas. El cuarto puesto fue para Pampa Energía con 238 fracturas, concentradas en el área Rincón de Aranda, donde la compañía apunta al segmento petrolero.
Completaron la nómina Tecpetrol con 174 etapas, TotalEnergies con 140, Pan American Energy con 90, Shell con 54 y Phoenix Global Resources con 11.
M.T.



