La líder opositora venezolana, María Corina Machado, aseguró hoy que regresará a Venezuela «lo antes posible» y que su regreso «será coordinado» con el gobierno estadounidense.
En una intervención remota desde una ubicación no especificada hoy en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Machado enfatizó la importancia de la operación estadounidense para cambiar el equilibrio político en Caracas y expresó su esperanza de un papel constructivo en las próximas etapas de la transición política del país.
Tras 27 años de «brutal devastación» causada por «un régimen criminal» que ha obligado a «un tercio de la población» al exilio y ha generado «la mayor crisis migratoria del mundo», Venezuela «finalmente» ha presenciado «una acción decisiva y contundente del gobierno de Estados Unidos y del presidente Donald Trump», los únicos que han intervenido «por la libertad de los ciudadanos venezolanos», afirmó Machado.
Por eso, añadió, «les estamos profundamente agradecidos, por haber allanado el camino para una transición democrática».
«Si Delcy Rodríguez se queda, nada cambiará realmente.
No habrá Estado de derecho, confianza ni estabilidad», advirtió, refiriéndose a la presidenta interina, que asumió tras el operativo militar estadounidense en Caracas que arrestó a Nicolás Maduro y a su esposa.
La continua presencia de la exvicepresidenta de Maduro en el gobierno obstaculiza el avance de la democracia, afirmó Machado, ya que, debido a su afiliación al régimen, «no representa al pueblo venezolano», mientras que el objetivo político sigue siendo el inicio de un verdadero proceso de transición.
Al ser preguntada sobre la reciente liberación de varios opositores, Machado aseguró que «es una señal de la creciente presión interna», al tiempo que señaló que «cientos de personas permanecen en prisión» y criticó la lentitud de las reformas y las dificultades para lograr la liberación total de los disidentes.
Sobre Juan Pablo Guanipa, líder de Primero Justicia, que junto al partido Vente Venezuela, al que pertenece María Corina Machado, forma parte de la Plataforma Unitaria Democrática, nuevamente detenido esta semana, Machado señaló: «Se encuentra bajo arresto domiciliario, con su vivienda rodeada por personal de seguridad», denunciando la «continuidad de la represión» pese a las aperturas políticas.
Cuando se la consultó por el motivo de la entrega de su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense, Machado respondió que su gesto representa «el sentimiento de profunda gratitud, no solo hacia Donald Trump, sino también el gesto de todo el pueblo venezolano, convencido y confiado» de que «muy pronto» Venezuela podrá «convertirse en el centro energético y tecnológico de todo el continente latinoamericano».
«Estamos decididos a colaborar no solo con Estados Unidos, sino con todos los países democráticos del mundo en la reconstrucción de nuestra nación, que posee un enorme potencial», declaró la líder opositora, y sostuvo que Venezuela no solo cuenta con «increíbles recursos naturales» —petróleo, gas, carbón y metales—, sino también con «una posición privilegiada» y grandes «perspectivas económicas y políticas», con un vasto territorio e infraestructura.
Por lo tanto, añadió, «este es el momento en que necesitamos que el mundo actúe» para apoyar la transición.


