La aparición de robots humanoides bailando y realizando acrobacias en un concierto en Chengdu no fue solo un truco escénico: expuso el rápido avance de la robótica china y abrió el debate sobre el futuro del entretenimiento, la tecnología y el lugar que ocuparán las máquinas en la experiencia cultural humana.
Los robots parecen capaces de hacerlo todo, incluso bailar sobre un escenario como verdaderos profesionales, y no es una exageración: durante un concierto del artista chino-estadounidense Wang Leehom en Chengdu, un grupo de robots humanoides se sorprenderá al público con una coreografía sincronizada al ritmo de la música, incluyendo acrobacias como volteretas Webster. La noticia, inicialmente reportada por ndigitalmultimedia, ha sido confirmada y ampliada por varios medios internacionales como un hito en la intersección entre tecnología y entretenimiento.
¿Qué pasó en el concierto?
El espectáculo tuvo lugar el 19 de diciembre de 2025, en el marco del concierto de Wang Leehom en Chengdu como parte de su gira Best Place Tour. Durante la Open Fire, al menos seis robots humanoides G1 de la empresa china Unitree Robotics aparecieron sobre el escenario como parte de la presentación, acompañando la música con movimientos programados que sorprendieron por su precisión, coordinación y fluidez visual. Los robots no se limitaron a simples movimientos básicos: realizaron pasos sincronizados, giros complejos y culminaron con volteretas Webster simultáneas, un tipo de salto que normalmente se ve solo entre bailarines altamente entrenados.
Reacciones globales
La escena no solo impresionó a los asistentes —que grabaron varios videos que rápidamente se hicieron virales— sino que también llamó la atención de figuras del mundo tecnológico. El empresario Elon Musk, conocido por su liderazgo en inteligencia artificial y robótica con proyectos como Tesla Optimus, replicó uno de los videos en la red social X con una sola palabra: “Impressed” (Impresionante), generando un fuerte eco en la comunidad global de tecnología. Esta reacción resalta el interés —y la competencia— internacional en el desarrollo de humanoides capaces de realizar tareas avanzadas fuera de ambientes controlados de laboratorio.
Más que un show: ¿Qué significa para la robótica?
Aunque la aparición de robots en un concierto pueda parecer un truco visual, varios analistas tecnológicos ven en esta presentación un avance real en las capacidades dinámicas de los humanoides. Los robots G1, desarrollados por Unitree Robotics, incorporan tecnologías que permiten una mayor estabilidad, reconocimiento del entorno y respuesta en tiempo real a ritmos y comandos programados, elementos clave para expandir su uso más allá de exhibiciones. Esto demuestra cómo la robótica china está dando pasos acelerados: hace menos de un año, comparaciones entre actuaciones robóticas con las de la Gala del Festival de Primavera destacaban movimientos muy básicos; Hoy, los robots pueden ejecutar volteretas complejas en sincronía con música en vivo, ante millas de espectadores.
Hacia nuevas aplicaciones
Aunque ahora se trata de un espectáculo musical, varios expertos ya especulan que este tipo de tecnologías podría abrir puertas a nuevas aplicaciones comerciales dentro del entretenimiento —desde conciertos y eventos masivos hasta experiencias inmersivas de realidad mixta— y, eventualmente, a servicios más cotidianos como asistentes en espacios públicos, acompañantes culturales o figuras interactivas en atracciones turísticas.
Tecnolofia y experiencia humana
La aparición de robots bailarines en un concierto de Wang Leehom no es solo una anécdota curiosa: es un síntoma de cómo la robótica avanzada y la autonomía de las máquinas cada vez más ágiles están dejando el laboratorio para entrar en nuestra vida cultural y social. En un mundo donde la tecnología se funda con la experiencia humana cotidiana, espectáculos como este nos hacen preguntarnos: ¿cuál será el siguiente paso de la inteligencia artificial en el arte y el entretenimiento?



