{"id":1000035671,"date":"2026-10-16T15:56:57","date_gmt":"2026-10-16T18:56:57","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000035671"},"modified":"2026-10-16T15:56:59","modified_gmt":"2026-10-16T18:56:59","slug":"la-pobreza-vuelve-a-crecer-en-el-mundo-1-200-millones-de-personas-y-una-senal-que-amenaza-con-empeorar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000035671","title":{"rendered":"La pobreza vuelve a crecer en el mundo: 1.200 millones de personas y una se\u00f1al que amenaza con empeorar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por primera vez desde que comenz\u00f3 a medirse en 2010, aument\u00f3 la cantidad de personas que viven en pobreza multidimensional. Ya son 1.200 millones y m\u00e1s de la mitad son ni\u00f1os. El crecimiento demogr\u00e1fico, la pobreza rural, la precariedad laboral y los retrocesos registrados en pa\u00edses que hab\u00edan logrado mejorar muestran que el dato puede ser mucho m\u00e1s que una interrupci\u00f3n estad\u00edstica: es una advertencia sobre la fragilidad de los avances alcanzados durante los \u00faltimos quince a\u00f1os. Durante a\u00f1os, la pobreza mundial avanz\u00f3 demasiado lentamente hacia abajo. Ahora apareci\u00f3 una se\u00f1al todav\u00eda m\u00e1s preocupante: comenz\u00f3 a moverse en sentido contrario. La actualizaci\u00f3n 2026 del \u00cdndice de Pobreza Multidimensional Global, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Universidad de Oxford, contabiliz\u00f3 1.200 millones de personas viviendo en pobreza multidimensional aguda en 108 pa\u00edses. Son 51,5 millones m\u00e1s que en la medici\u00f3n anterior y representan el primer incremento registrado desde que el \u00edndice comenz\u00f3 a elaborarse en 2010. La cifra requiere una aclaraci\u00f3n metodol\u00f3gica: no significa que 51,5 millones de personas hayan empobrecido durante el \u00faltimo a\u00f1o. En 95 pa\u00edses donde no hubo nuevas encuestas, la actualizaci\u00f3n de las proyecciones demogr\u00e1ficas agreg\u00f3 por s\u00ed sola unos 15,8 millones de personas al universo contabilizado como pobre. Pero esa explicaci\u00f3n est\u00e1 lejos de quitar gravedad al resultado. Por el contrario, revela uno de los problemas centrales que enfrentar\u00e1 el mundo durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os: en muchos pa\u00edses el crecimiento de la poblaci\u00f3n est\u00e1 comenzando a superar la velocidad con que se consigue reducir la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s de la mitad de los pobres son ni\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dato m\u00e1s brutal aparece cuando se observa la edad. De los 1.200 millones de personas en pobreza multidimensional, 617 millones son ni\u00f1os. M\u00e1s de la mitad. Y aproximadamente el 83% de las personas pobres vive en zonas rurales, donde suelen concentrarse adem\u00e1s las mayores dificultades para acceder a infraestructura, educaci\u00f3n, atenci\u00f3n sanitaria, agua potable, electricidad y empleos de calidad. No se trata solamente de personas con ingresos bajos. El \u00cdndice de Pobreza Multidimensional mide privaciones simult\u00e1neas en diez indicadores relacionados con salud, educaci\u00f3n y condiciones de vida. Detr\u00e1s del n\u00famero aparecen familias que pueden sufrir al mismo tiempo desnutrici\u00f3n, falta de escolarizaci\u00f3n, viviendas precarias, carencia de saneamiento, agua segura o electricidad. La pobreza deja as\u00ed de ser solamente cu\u00e1nto dinero entra en un hogar. Es tambi\u00e9n qu\u00e9 oportunidades existen para salir de ella. Y cuando esas privaciones se acumulan durante la infancia, las posibilidades de que se reproduzcan en la siguiente generaci\u00f3n aumentan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema no es solamente cu\u00e1ntos pobres hay, sino hacia d\u00f3nde se mueve la tendencia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, los informes internacionales pod\u00edan mostrar una situaci\u00f3n social grave pero, al mismo tiempo, se\u00f1alar que la direcci\u00f3n general era favorable. Ese argumento empieza ahora a debilitarse. El PNUD advierte que el aumento de 2026 es el primero registrado desde la creaci\u00f3n del \u00edndice global. Hay pa\u00edses que contin\u00faan reduciendo la pobreza, pero otros muestran exactamente el fen\u00f3meno contrario. Nigeria constituye uno de los casos m\u00e1s preocupantes. Despu\u00e9s de haber conseguido reducciones importantes durante la d\u00e9cada de 2010, desde 2021 aumentaron tanto la proporci\u00f3n de pobres como la cantidad absoluta de personas en esa situaci\u00f3n. El ejemplo demuestra que las mejoras sociales no necesariamente son permanentes. Una sociedad puede reducir durante a\u00f1os la pobreza y perder posteriormente buena parte de ese avance.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crecer en poblaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pido que en bienestar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Angola y Zambia ofrecen otra se\u00f1al. Ambos pa\u00edses lograron reducir el porcentaje de habitantes en pobreza multidimensional. Sin embargo, la poblaci\u00f3n creci\u00f3 con tanta velocidad que la cantidad total de pobres termin\u00f3 aumentando. La paradoja resume uno de los grandes desaf\u00edos que comienza a mostrar el informe. Reducir la tasa de pobreza ya no alcanza si la mejora es demasiado lenta. Un pa\u00eds puede anunciar que proporcionalmente tiene menos pobres y, al mismo tiempo, terminar con m\u00e1s personas concretas viviendo en condiciones de privaci\u00f3n. Cuando eso ocurre, las estad\u00edsticas pueden mejorar mientras la presi\u00f3n sobre escuelas, hospitales, viviendas, redes de agua, sistemas alimentarios y programas sociales contin\u00faa aumentando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9rica Latina: 33 millones bajo pobreza multidimensional<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9rica Latina y el Caribe aparece en mejores condiciones relativas que \u00c1frica subsahariana o el sur de Asia, pero est\u00e1 lejos de quedar afuera del problema. El \u00edndice global contabiliza aproximadamente 33 millones de latinoamericanos en pobreza multidimensional, alrededor del 5,5% de la poblaci\u00f3n comprendida por la medici\u00f3n. De ellos, 6,1 millones viven en pobreza multidimensional severa. Las mayores privaciones regionales est\u00e1n vinculadas con los a\u00f1os de escolarizaci\u00f3n y las condiciones materiales de vida. M\u00e9xico registra aproximadamente 5,9 millones de personas en pobreza multidimensional y Per\u00fa alrededor de dos millones, seg\u00fan los datos actualizados utilizados por el informe. Pero Am\u00e9rica Latina presenta adem\u00e1s un problema adicional: el indicador mundial utiliza est\u00e1ndares pensados para comparar pa\u00edses extremadamente diferentes y, por eso, puede subestimar privaciones relevantes en sociedades de ingresos medios. Las mediciones regionales de CEPAL muestran una realidad considerablemente m\u00e1s amplia. Seg\u00fan el organismo, 162 millones de latinoamericanos viv\u00edan en pobreza monetaria en 2024 y 62 millones estaban en pobreza extrema. Aunque la pobreza total hab\u00eda disminuido, la extrema segu\u00eda 2,1 puntos porcentuales por encima del m\u00ednimo alcanzado en 2014. Adem\u00e1s, buena parte de la mejora regional estuvo explicada por los resultados de M\u00e9xico y Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El crecimiento econ\u00f3mico tampoco garantiza una salida<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema se vuelve todav\u00eda m\u00e1s relevante cuando se observa el contexto econ\u00f3mico. La CEPAL viene advirtiendo que Am\u00e9rica Latina permanece atrapada en una din\u00e1mica de bajo crecimiento, poca inversi\u00f3n, baja productividad, alta informalidad y profundas desigualdades. Su Estudio Econ\u00f3mico 2026 identifica precisamente a la informalidad laboral como una de las restricciones estructurales que impiden transformar el crecimiento econ\u00f3mico en mayor productividad y empleos de calidad. La regi\u00f3n puede crecer y, sin embargo, no generar suficientes mecanismos para que millones de trabajadores abandonen definitivamente la vulnerabilidad. El peligro est\u00e1 all\u00ed. Una persona puede dejar t\u00e9cnicamente de ser pobre porque sus ingresos superan por poco determinada l\u00ednea estad\u00edstica y seguir viviendo sin capacidad de ahorro, con un empleo informal, alquiler elevado y dificultades para enfrentar una enfermedad, una p\u00e9rdida laboral o un aumento en los alimentos. Una nueva crisis puede devolverla r\u00e1pidamente al punto anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una cifra que deber\u00eda leerse como advertencia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El informe tambi\u00e9n contiene noticias positivas. De los 89 pa\u00edses para los cuales existen datos comparables a lo largo del tiempo, 33 consiguieron reducir al menos a la mitad su \u00cdndice de Pobreza Multidimensional en menos de quince a\u00f1os. Esto demuestra que disminuir la pobreza es posible cuando existen pol\u00edticas sostenidas y crecimiento capaz de traducirse en mejores condiciones de vida. Pero precisamente por eso el aumento actual resulta significativo. No se est\u00e1 observando un fen\u00f3meno inevitable. Se est\u00e1 observando una p\u00e9rdida de velocidad \u2014y en algunos pa\u00edses una reversi\u00f3n\u2014 de avances que ya hab\u00edan demostrado ser posibles. \u201cEl aumento de la pobreza deber\u00eda ser una alerta para el mundo\u201d, advirti\u00f3 el administrador del PNUD, Alexander De Croo. La palabra \u201calerta\u201d probablemente sea la correcta. Porque todav\u00eda ser\u00eda apresurado asegurar que el mundo ingres\u00f3 definitivamente en una nueva etapa de crecimiento sostenido de la pobreza. Pero tambi\u00e9n ser\u00eda irresponsable observar los 1.200 millones de pobres, los 617 millones de ni\u00f1os afectados y el primer aumento global en quince a\u00f1os como una simple oscilaci\u00f3n estad\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El riesgo de acostumbrarse al n\u00famero<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La magnitud puede terminar produciendo un efecto perverso. Hablar de 1.200 millones de personas convierte el problema en una cifra tan grande que resulta dif\u00edcil dimensionarla. Significa que casi una de cada cinco personas incluidas en los 108 pa\u00edses analizados vive actualmente con m\u00faltiples privaciones simult\u00e1neas. Y la concentraci\u00f3n entre ni\u00f1os y habitantes rurales muestra que tampoco se distribuye de forma aleatoria. La pobreza encuentra terreno f\u00e9rtil exactamente donde existen menos servicios, infraestructura, educaci\u00f3n y posibilidades de inserci\u00f3n econ\u00f3mica. Si adem\u00e1s el crecimiento demogr\u00e1fico comienza a superar el ritmo de reducci\u00f3n de las privaciones, el problema puede adquirir una din\u00e1mica todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil de revertir. Esa es probablemente la advertencia m\u00e1s importante del informe de 2026. El mundo no solamente tiene todav\u00eda 1.200 millones de personas pobres. Por primera vez en quince a\u00f1os, tiene m\u00e1s que antes. No significa necesariamente que esa tendencia vaya a continuar. Pero s\u00ed significa que algo que durante una d\u00e9cada y media parec\u00eda avanzar, aunque fuera lentamente, acaba de detenerse y comenzar a retroceder. Y cuando la pobreza empieza nuevamente a crecer mientras m\u00e1s de la mitad de quienes la padecen son ni\u00f1os, esperar varios a\u00f1os para comprobar si se trataba de una anomal\u00eda estad\u00edstica puede ser una forma demasiado cara de descubrir que la advertencia era real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A.G.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por primera vez desde que comenz\u00f3 a medirse en 2010, aument\u00f3 la cantidad de personas que viven en pobreza multidimensional. Ya son 1.200 millones y m\u00e1s de la mitad son ni\u00f1os. El crecimiento demogr\u00e1fico, la pobreza rural, la precariedad laboral y los retrocesos registrados en pa\u00edses que hab\u00edan logrado mejorar muestran que el dato puede [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1000035672,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard"},"jnews_primary_category":[],"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[388],"tags":[389],"class_list":["post-1000035671","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-editorial","tag-editorial"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/ZN-2.jpg?fit=826%2C530&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000035671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1000035671"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000035671\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1000035673,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000035671\/revisions\/1000035673"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1000035672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1000035671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1000035671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1000035671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}