{"id":1000035323,"date":"2026-10-05T19:57:07","date_gmt":"2026-10-05T22:57:07","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000035323"},"modified":"2026-10-05T19:57:09","modified_gmt":"2026-10-05T22:57:09","slug":"unicef-35-mil-ninos-asesinados-o-mutilados-por-armas-explosivas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000035323","title":{"rendered":"UNICEF: 35 mil ni\u00f1os asesinados o mutilados por armas explosivas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una bomba, un misil o un dron caen en una zona poblada, la f\u00edsica de la devastaci\u00f3n no reconoce las fronteras de la geopol\u00edtica ni las razones de los Estados, y ese silbido ensordecedor que estalla para destruir no hace distinciones de latitud, etnia, religi\u00f3n ni edad. El drama de los ni\u00f1os en las zonas de conflicto sigue en todas partes el mismo y despiadado guion: no importa si el cielo sobre ellos es el de Gaza o el de Ucrania, el de Myanmar, el de Sud\u00e1n o el de Somalia. Si hay una guerra, los ni\u00f1os siempre son los primeros en ser afectados, las v\u00edctimas sacrificiales de una violencia ciega que desgarra el presente y borra el futuro. El \u00faltimo informe de UNICEF, \u201cExplosive Weapons and Child Casualties in Conflict &#8211; Five Key Facts\u201d, traza un balance de esta tragedia global sobre las muertes y mutilaciones sufridas por los m\u00e1s peque\u00f1os en zonas de guerra. Los datos, elaborados a partir de los informes anuales del Secretario General de las Naciones Unidas, describen una hecatombe silenciosa: entre 2021 y 2025, m\u00e1s de 35.000 ni\u00f1os fueron asesinados o mutilados por armas explosivas en todo el mundo. Un recuento del dolor que refleja un dram\u00e1tico cambio de rumbo de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tecnolog\u00eda al servicio de la muerte<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn lugar de mejorar las cosas y asegurarse de que los ni\u00f1os no mueran, el ser humano se dedica cada vez m\u00e1s a desarrollar nuevas tecnolog\u00edas para matarlos\u201d, denuncia Andrea Iacomini, portavoz de UNICEF Italia. \u201cEste hecho nos enfrenta a una nueva realidad: que los ni\u00f1os mueren cada vez m\u00e1s y de manera exponencial, no solo por las minas, no solo por los bombardeos, sino ahora tambi\u00e9n por este instrumento de muerte que son los drones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ataques a\u00e9reos indiscriminados<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cifras del informe confirman esta tendencia. Si en 2021 las armas explosivas fueron responsables del 54% de las v\u00edctimas menores de edad, en 2025 este porcentaje aument\u00f3 a m\u00e1s del 72%. En los escenarios b\u00e9licos modernos, los centros urbanos se han convertido en verdaderos campos de batalla: alrededor del 97% del total de v\u00edctimas civiles se registra precisamente en las zonas pobladas. Las operaciones a\u00e9reas siguen siendo la principal causa de muerte y mutilaci\u00f3n, representando casi el 30% del total de casos, pero la llegada de los drones ha introducido una nueva dimensi\u00f3n de terror, con m\u00e1s de 1.000 ni\u00f1os afectados en cinco a\u00f1os y un tope de 415 v\u00edctimas confirmadas solo en 2025, distribuidas en 13 escenarios de guerra diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuerpos sin nombre<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son explosiones tan violentas que incluso borran la identidad de las peque\u00f1as v\u00edctimas. \u201cHay un dato estad\u00edstico del informe que realmente hiela la sangre y es que en el 20% de los ni\u00f1os asesinados o mutilados ni siquiera se pudo identificar el sexo; por lo tanto, la tecnolog\u00eda que deber\u00eda hacernos m\u00e1s precisos est\u00e1, por el contrario, haciendo que la guerra sea m\u00e1s despiadada con los civiles, con los cuerpos de los ni\u00f1os. S\u00ed, eso es lo que realmente deja sin palabras: cuanto m\u00e1s se avanza, m\u00e1s avanza la tecnolog\u00eda, m\u00e1s sufren los ni\u00f1os da\u00f1os permanentes, a veces tan graves que no se les puede reconocer\u201d, se\u00f1ala Iacomini. Esto tambi\u00e9n implica que los padres que han perdido a sus hijos bajo la furia de los drones no puedan darles un entierro digno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La enorme mentira<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El informe tambi\u00e9n evidencia que los ni\u00f1os representan el 50% de los menores asesinados y mutilados en el quinquenio, mientras que las ni\u00f1as constituyen el 30%. Sin embargo, la proporci\u00f3n de ni\u00f1as y adolescentes afectadas est\u00e1 en constante aumento, pasando del 28%&nbsp; en 2021 al 33,5% en 2025. Adem\u00e1s de la sangre derramada, el uso de armas pesadas en barrios residenciales destruye las infraestructuras civiles esenciales: hospitales, centros de salud, escuelas y redes h\u00eddricas son arrasados. \u201cHay una mentira enorme que este informe desmascara a\u00fan m\u00e1s: no es cierto que en los ataques solo se apunten objetivos militares o estrat\u00e9gicos como las infraestructuras, sino que son ataques letales contra la vida de las personas, especialmente de los ni\u00f1os\u201d, subraya el portavoz de UNICEF Italia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desvelar la verdad sobre los ni\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La geograf\u00eda de la guerra, el mapa del dolor en los cuerpos de los ni\u00f1os, atraviesa los continentes; sin embargo, sufre la selectividad de los reflectores medi\u00e1ticos occidentales, que solo se encienden para algunas crisis y no para otras. El informe menciona a Palestina, Myanmar, Siria, Afganist\u00e1n, Sud\u00e1n, Ucrania, Somalia y Yemen, entre otros. \u201cEs tarea de los medios de comunicaci\u00f3n, de la prensa, de las clases dirigentes y de los gobiernos -remarca el portavoz de UNICEF- lograr levantar el velo, especialmente sobre aquellas emergencias que son olvidadas. Debemos recordar que una emergencia no comienza solo cuando vemos muerte, destrucci\u00f3n y bombardeos, y se nos informa de ello todos los d\u00edas, sino que una emergencia sigue siendo tal incluso cuando los reflectores medi\u00e1ticos se apagan. Es precisamente ah\u00ed donde comienzan y se agravan las necesidades. Si olvidamos esto, es evidente que dejamos a estos pa\u00edses a su suerte y, por lo tanto, hoy tal vez pensemos err\u00f3neamente que solo existen Ucrania y Gaza, cuando en realidad existe Myanmar, existe Siria, de la que nadie habla, donde ha habido una guerra -quiero recordarlo- que se define como \u2018regional\u2019, pero que es mundial, en la que todos han combatido; hay pa\u00edses como Afganist\u00e1n, como Sud\u00e1n, donde se est\u00e1 viviendo la crisis humanitaria m\u00e1s grave del planeta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un llamado a la responsabilidad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de las heridas visibles, las mutilaciones de extremidades y la p\u00e9rdida de la vista o del o\u00eddo, tambi\u00e9n existen las heridas del alma, y el impacto psicol\u00f3gico a largo plazo de este tipo de violencia es enorme. \u201cHemos instado a las partes en conflicto a que pongan fin al uso de estas armas explosivas en zonas pobladas; les hemos pedido que respeten el derecho internacional humanitario, que hoy m\u00e1s que nunca es completamente pisoteado, precisamente para proteger las infraestructuras que sirven para el bienestar de los ni\u00f1os; hemos pedido a los Estados que respalden la declaraci\u00f3n pol\u00edtica que firmaron, la \u201cExplosive weapons in populated areas\u201d (sobre armas explosivas en zonas pobladas), y que no transfieran armas explosivas a pa\u00edses en guerra que podr\u00edan utilizarlas contra la poblaci\u00f3n civil; hemos hecho numerosas recomendaciones a los Estados que, de alguna manera, desean retirarse de la Convenci\u00f3n sobre Minas Antipersonales para que reconsideren esa decisi\u00f3n&#8230; Y adem\u00e1s se necesita un esfuerzo de todos. Hay que convencer a los donantes, a los actores humanitarios y a los Estados de que destinen fondos estables a los programas de protecci\u00f3n de la infancia, porque la comunidad internacional debe apoyar este tipo de acciones, adem\u00e1s de que a\u00fan hay pocos datos sobre este fen\u00f3meno y, por lo tanto, probablemente sea mucho m\u00e1s extenso de lo que se est\u00e1 observando. Por lo tanto, el llamado general es este, sobre todo porque estas situaciones provocan un estr\u00e9s psicol\u00f3gico que dura toda la vida y traumas dif\u00edciles, si no imposibles, de superar: el desplazamiento, el estr\u00e9s derivado de un bombardeo, la destrucci\u00f3n de sus hogares ante sus propios ojos, provocan da\u00f1os indelebles en un ni\u00f1o\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cecilia Seppia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando una bomba, un misil o un dron caen en una zona poblada, la f\u00edsica de la devastaci\u00f3n no reconoce las fronteras de la geopol\u00edtica ni las razones de los Estados, y ese silbido ensordecedor que estalla para destruir no hace distinciones de latitud, etnia, religi\u00f3n ni edad. 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