{"id":1000032491,"date":"2026-06-22T11:01:08","date_gmt":"2026-06-22T14:01:08","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000032491"},"modified":"2026-06-22T11:01:10","modified_gmt":"2026-06-22T14:01:10","slug":"israel-e-iran-el-riesgo-improbable-pero-ya-no-impensable-de-una-escalada-nuclear","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000032491","title":{"rendered":"Israel e Ir\u00e1n: el riesgo improbable, pero ya no impensable, de una escalada nuclear"},"content":{"rendered":"\n<p>Durante d\u00e9cadas, Israel construy\u00f3 buena parte de su pol\u00edtica regional sobre una idea central: est\u00e1 rodeado de enemigos que amenazan su existencia y, por lo tanto, se reserva el derecho de actuar antes, m\u00e1s lejos y con mayor violencia que cualquier otro Estado. Esa l\u00f3gica no naci\u00f3 con la guerra de Gaza ni con el actual conflicto con Ir\u00e1n. Tiene ra\u00edces profundas en la doctrina militar israel\u00ed, en su pol\u00edtica de seguridad y en una experiencia hist\u00f3rica marcada por el Holocausto, la guerra permanente y la percepci\u00f3n de aislamiento.&nbsp;&nbsp;Pero en los \u00faltimos a\u00f1os esa noci\u00f3n de \u201camenaza existencial\u201d dej\u00f3 de funcionar solamente como un principio defensivo. Bajo el gobierno m\u00e1s extremo de la historia israel\u00ed reciente, se transform\u00f3 en un instrumento pol\u00edtico capaz de justificar bombardeos preventivos, ocupaci\u00f3n territorial, destrucci\u00f3n de infraestructura civil, desplazamientos forzados y una violencia cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de distinguir de una doctrina de limpieza \u00e9tnica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese es el dato central para analizar el riesgo actual frente a Ir\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta no es \u00fanicamente si Israel tiene capacidad nuclear. Israel nunca reconoci\u00f3 oficialmente poseer armas at\u00f3micas, pero los principales centros internacionales especializados estiman que cuenta con unas 90 ojivas nucleares y material fisible para producir m\u00e1s. La verdadera pregunta es otra: si un Estado con capacidad nuclear estimada, gobernado por una coalici\u00f3n ultranacionalista, religiosa y colonial, puede llegar a interpretar una negociaci\u00f3n entre Estados Unidos e Ir\u00e1n como una amenaza intolerable para su propia estrategia regional. La respuesta obliga a distinguir dos planos. Un ataque nuclear israel\u00ed contra Ir\u00e1n sigue siendo improbable en t\u00e9rminos estrat\u00e9gicos. Pero el riesgo de una escalada convencional, encubierta o incluso de una amenaza nuclear velada es alto. Y es alto porque Israel ha demostrado, especialmente en Gaza y en el sur del L\u00edbano, que su actual dirigencia est\u00e1 dispuesta a cruzar l\u00edmites que hasta hace pocos a\u00f1os parec\u00edan pol\u00edticamente inaceptables.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir\u00e1n como amenaza permanente<\/p>\n\n\n\n<p>Israel lleva d\u00e9cadas presentando a Ir\u00e1n como una amenaza existencial. Esa lectura se consolid\u00f3 con la llamada Doctrina Begin, formulada tras el bombardeo israel\u00ed al reactor nuclear iraqu\u00ed de Osirak en 1981. El principio es simple: Israel no permitir\u00e1 que un Estado enemigo de la regi\u00f3n adquiera capacidad nuclear militar, aun si para impedirlo debe atacar de manera preventiva. Esa doctrina reapareci\u00f3 una y otra vez frente a Ir\u00e1n. Benjamin Netanyahu la convirti\u00f3 en una causa personal. En Naciones Unidas, en el Congreso de Estados Unidos y en cada foro internacional disponible, present\u00f3 el programa nuclear iran\u00ed como el punto de no retorno para la supervivencia de Israel. Desde esa mirada, cualquier acuerdo diplom\u00e1tico que no desmantele por completo la capacidad nuclear iran\u00ed es le\u00eddo como una concesi\u00f3n peligrosa. Por eso, una negociaci\u00f3n entre Estados Unidos e Ir\u00e1n no necesariamente tranquiliza a Israel. Puede producir el efecto contrario: la sensaci\u00f3n de que Washington empieza a administrar el conflicto por su cuenta y que Jerusal\u00e9n pierde control sobre el ritmo de los acontecimientos. Ese es el trasfondo del momento actual. Mientras Washington y Teher\u00e1n intentan construir una salida diplom\u00e1tica que incluya el programa nuclear iran\u00ed, el L\u00edbano y la seguridad del estrecho de Ormuz, Israel queda fuera de la mesa central. Para un gobierno acostumbrado a condicionar la pol\u00edtica estadounidense en Medio Oriente, esa exclusi\u00f3n no es un detalle menor. La diplomacia puede ser vista por Israel como una oportunidad de desescalada. Pero tambi\u00e9n puede ser interpretada como una amenaza: si Estados Unidos logra un arreglo con Ir\u00e1n, Netanyahu pierde uno de sus principales argumentos pol\u00edticos internos y externos. Ir\u00e1n dejar\u00eda de ser solamente el enemigo absoluto y pasar\u00eda a ser un actor con el que Washington negocia.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema no es solo la capacidad nuclear<\/p>\n\n\n\n<p>Israel no admite ni niega tener armas nucleares. Esa ambig\u00fcedad forma parte de su doctrina de disuasi\u00f3n. Sin embargo, Arms Control Association estima que posee unas 90 ojivas y material fisible para unas 200 armas. El Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigaci\u00f3n de la Paz, SIPRI, tambi\u00e9n incluye a Israel entre los nueve Estados con armas nucleares y advierte que el mundo atraviesa una etapa de mayor riesgo de escalada y errores de c\u00e1lculo. Desde el punto de vista estrictamente militar, Israel podr\u00eda contemplar escenarios nucleares de \u00faltimo recurso. Pero usar un arma nuclear contra Ir\u00e1n implicar\u00eda cruzar un umbral hist\u00f3rico que no se cruza desde Hiroshima y Nagasaki. Convertir\u00eda a Israel en un Estado paria en una escala in\u00e9dita, destruir\u00eda buena parte de la arquitectura internacional que todav\u00eda lo protege y pondr\u00eda a Estados Unidos en una posici\u00f3n diplom\u00e1tica casi imposible de sostener. Adem\u00e1s, un ataque nuclear contra Ir\u00e1n no resolver\u00eda necesariamente el problema estrat\u00e9gico. Podr\u00eda destruir instalaciones, pero tambi\u00e9n desatar una carrera nuclear regional, empujar a otros Estados de Medio Oriente a buscar su propio arsenal y convertir a Ir\u00e1n, o a lo que quedara de su r\u00e9gimen, en el centro de una guerra prolongada de venganza. Por eso, el escenario m\u00e1s probable no es un ataque nuclear directo. Israel tiene todav\u00eda una enorme capacidad convencional: aviaci\u00f3n de largo alcance, inteligencia, ciberoperaciones, asesinatos selectivos, sabotaje, operaciones especiales y apoyo log\u00edstico occidental. Antes de cruzar el umbral nuclear, tiene muchas herramientas para intentar condicionar o sabotear un acuerdo entre Washington y Teher\u00e1n. Pero descartar completamente el riesgo ser\u00eda ingenuo. El problema no es solo t\u00e9cnico. Es pol\u00edtico, ideol\u00f3gico y doctrinario.<\/p>\n\n\n\n<p>Gaza: la amenaza existencial como permiso para arrasar<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra en Gaza mostr\u00f3 hasta qu\u00e9 punto la dirigencia israel\u00ed actual puede usar el lenguaje de la amenaza existencial para justificar una destrucci\u00f3n masiva de la vida civil. Desde el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, Israel present\u00f3 su ofensiva como una guerra de supervivencia nacional. Pero el resultado fue la devastaci\u00f3n de la Franja, el desplazamiento de casi toda su poblaci\u00f3n, el colapso sanitario, la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de viviendas, hospitales, escuelas, universidades, redes de agua y estructuras b\u00e1sicas de subsistencia. La Corte Internacional de Justicia todav\u00eda no dict\u00f3 una sentencia final sobre la acusaci\u00f3n de genocidio presentada por Sud\u00e1frica. Pero s\u00ed orden\u00f3 medidas provisionales y reconoci\u00f3 la necesidad de proteger a la poblaci\u00f3n palestina de Gaza frente al riesgo de actos prohibidos por la Convenci\u00f3n contra el Genocidio. Luego, organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos fueron m\u00e1s lejos. La Comisi\u00f3n Internacional Independiente de Investigaci\u00f3n de Naciones Unidas concluy\u00f3 en 2025 que Israel cometi\u00f3 genocidio contra los palestinos en Gaza. Amnist\u00eda Internacional sostuvo que la ofensiva israel\u00ed constituye genocidio. Human Rights Watch habl\u00f3 de exterminio y actos de genocidio vinculados, entre otras cosas, a la privaci\u00f3n deliberada de agua. Israel rechaza esas acusaciones y sostiene que act\u00faa en defensa propia contra Hamas. Pero el volumen de destrucci\u00f3n, las declaraciones deshumanizantes de altos funcionarios y la&nbsp;&nbsp;pol\u00edtica de desplazamiento masivo ya no pueden ser analizadas como simples da\u00f1os colaterales de una operaci\u00f3n militar convencional. Lo que se observa en Gaza es una doctrina de eliminaci\u00f3n territorial: hacer inhabitable el espacio, destruir las condiciones materiales de retorno y forzar a una poblaci\u00f3n entera a vivir entre ruinas, hambre, enfermedad y desplazamiento. Ese patr\u00f3n importa para analizar Ir\u00e1n porque muestra que el Estado israel\u00ed actual no se limita a neutralizar amenazas militares. Tambi\u00e9n reconfigura territorios mediante la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00edbano: ocupaci\u00f3n, zonas vaciadas y destrucci\u00f3n de retorno<\/p>\n\n\n\n<p>En L\u00edbano, el cuadro jur\u00eddico no es id\u00e9ntico al de Gaza. No hay, al menos hasta ahora, una determinaci\u00f3n internacional equivalente sobre genocidio contra la poblaci\u00f3n libanesa. Pero s\u00ed existe una pol\u00edtica documentada de destrucci\u00f3n, ocupaci\u00f3n parcial, desplazamiento forzado y creaci\u00f3n de zonas de seguridad bajo control israel\u00ed. Las operaciones israel\u00edes en el sur del L\u00edbano han producido miles de muertos, aldeas vaciadas, destrucci\u00f3n de viviendas e imposibilidad de retorno para amplios sectores de la poblaci\u00f3n. Funcionarios israel\u00edes anunciaron la destrucci\u00f3n de viviendas en zonas cercanas a la frontera y la imposibilidad de retorno de desplazados mientras Israel no considere garantizada su seguridad en el norte. El argumento vuelve a ser el mismo: seguridad, amenaza, supervivencia. Pero el efecto territorial es claro: expulsi\u00f3n de hecho, destrucci\u00f3n de condiciones de vida y ocupaci\u00f3n de \u00e1reas bajo justificaci\u00f3n militar. All\u00ed aparece una continuidad con Gaza: el territorio del otro se vuelve una zona sacrificable. La poblaci\u00f3n civil queda subordinada a una l\u00f3gica de ingenier\u00eda militar y demogr\u00e1fica. Si no abandona, queda expuesta a la destrucci\u00f3n. Si abandona, puede no tener a d\u00f3nde volver.&nbsp;&nbsp;Esa es una forma de limpieza territorial aunque la diplomacia occidental evite nombrarla de ese modo.<\/p>\n\n\n\n<p>El extremismo como dato estrat\u00e9gico<\/p>\n\n\n\n<p>El fanatismo no debe analizarse como un exceso verbal ni como un rasgo folcl\u00f3rico de algunos ministros israel\u00edes. En geopol\u00edtica, el extremismo en el poder modifica los c\u00e1lculos de riesgo. Cambia qu\u00e9 se considera aceptable, qu\u00e9 se presenta como inevitable y qu\u00e9 niveles de destrucci\u00f3n se justifican ante la propia sociedad. El actual bloque gobernante israel\u00ed incorpora sectores que no ocultan su proyecto de expansi\u00f3n territorial, supremac\u00eda \u00e9tnico-religiosa y negaci\u00f3n pr\u00e1ctica del derecho palestino a existir como sujeto pol\u00edtico nacional. No es solamente una derecha dura. Es una coalici\u00f3n donde conviven militarismo, colonizaci\u00f3n, fundamentalismo religioso y una visi\u00f3n abiertamente jer\u00e1rquica de la vida humana. Desde esa mirada, Gaza no es solo un campo de batalla. Es un problema demogr\u00e1fico. Cisjordania no es territorio ocupado. Es tierra b\u00edblica en disputa. El sur del L\u00edbano no es solamente una frontera insegura. Es una zona que debe ser vaciada para proteger a Israel. E Ir\u00e1n no es solamente un adversario regional. Es el rostro exterior de una amenaza absoluta que debe ser neutralizada. Cuando un Estado con capacidad nuclear estimada piensa de ese modo, el riesgo estrat\u00e9gico aumenta. No porque vaya a lanzar ma\u00f1ana una bomba nuclear. Eso sigue siendo improbable. Pero s\u00ed porque se reduce el peso de los frenos morales, jur\u00eddicos y diplom\u00e1ticos. La guerra deja de ser un \u00faltimo recurso y pasa a ser una forma permanente de organizaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>El aislamiento puede moderar o radicalizar<\/p>\n\n\n\n<p>El aislamiento internacional de Israel es creciente. La causa por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia, las \u00f3rdenes de arresto de la Corte Penal Internacional contra Netanyahu y su exministro de Defensa Yoav Gallant, las acusaciones de organismos de derechos humanos y el rechazo global a la devastaci\u00f3n de Gaza han deteriorado severamente la posici\u00f3n diplom\u00e1tica israel\u00ed. Sin embargo, el aislamiento no siempre modera. En algunos casos, radicaliza. Un gobierno que se percibe sitiado puede usar el rechazo internacional como confirmaci\u00f3n de su propio relato: \u201cel mundo est\u00e1 contra nosotros\u201d, \u201cnadie entiende nuestra amenaza\u201d, \u201csolo podemos confiar en nuestra fuerza\u201d. Esa narrativa tiene una enorme potencia dentro de Israel, porque conecta con traumas hist\u00f3ricos reales, pero tambi\u00e9n puede ser manipulada para justificar cr\u00edmenes actuales. Netanyahu ha sobrevivido pol\u00edticamente durante a\u00f1os present\u00e1ndose como el \u00fanico dirigente capaz de garantizar la seguridad israel\u00ed frente a enemigos externos, presiones internacionales y supuestas debilidades internas. Una negociaci\u00f3n entre Estados Unidos e Ir\u00e1n amenaza ese lugar. Si Washington avanza sin Israel, Netanyahu queda obligado a elegir entre aceptar una realidad diplom\u00e1tica que no controla o intentar sabotearla mediante hechos consumados.<\/p>\n\n\n\n<p>El escenario m\u00e1s probable: m\u00e1s guerra, no una bomba<\/p>\n\n\n\n<p>Con los datos disponibles, el escenario m\u00e1s probable no es un ataque nuclear israel\u00ed contra Ir\u00e1n. Es una escalada convencional o encubierta. Israel podr\u00eda intensificar ataques contra objetivos iran\u00edes en Siria, L\u00edbano o incluso dentro de Ir\u00e1n. Podr\u00eda promover operaciones de sabotaje contra infraestructura nuclear, energ\u00e9tica o militar. Podr\u00eda ejecutar asesinatos selectivos de cient\u00edficos, jefes militares o funcionarios vinculados al programa nuclear. Podr\u00eda presionar al Congreso estadounidense, filtrar inteligencia o construir una campa\u00f1a medi\u00e1tica para presentar el acuerdo con Ir\u00e1n como una rendici\u00f3n de Washington. Tambi\u00e9n podr\u00eda profundizar la ocupaci\u00f3n del sur liban\u00e9s y usar la presi\u00f3n sobre Hezbollah como forma indirecta de condicionar a Teher\u00e1n. Ese escenario es mucho m\u00e1s plausible que el nuclear. Pero no es menos grave. Una cadena de ataques, represalias, errores de c\u00e1lculo y provocaciones puede empujar la regi\u00f3n hacia un punto donde los actores pierdan control de la escalada. La historia muestra que las guerras no siempre avanzan por decisi\u00f3n racional completa. Muchas veces escalan por acumulaci\u00f3n de actos parciales que cada parte considera manejables hasta que dejan de serlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El riesgo nuclear es bajo, pero no inexistente<\/p>\n\n\n\n<p>Un ataque nuclear israel\u00ed contra Ir\u00e1n solo parece imaginable bajo condiciones extremas: una percepci\u00f3n israel\u00ed de derrota estrat\u00e9gica irreversible, una ruptura profunda con Estados Unidos, una evaluaci\u00f3n de que Ir\u00e1n est\u00e1 a punto de adquirir o usar armas nucleares, o un ataque masivo contra Israel que sea le\u00eddo como amenaza real de destrucci\u00f3n estatal. Ese escenario hoy no parece el m\u00e1s probable. Pero tampoco puede descartarse como fantas\u00eda. Israel posee capacidad nuclear estimada, mantiene una doctrina de ambig\u00fcedad, se considera habilitado para actuar preventivamente y est\u00e1 gobernado por sectores que ya demostraron una disposici\u00f3n alarmante a naturalizar la destrucci\u00f3n de poblaciones enteras bajo el argumento de la seguridad. La pregunta nuclear, entonces, no debe formularse como si Israel fuera un actor puramente racional y contenido por el derecho internacional. Debe formularse a partir de lo que Israel viene haciendo. Y lo que Israel viene haciendo en Gaza y en L\u00edbano muestra una doctrina cada vez m\u00e1s peligrosa: convertir la amenaza existencial en permiso para destruir al otro, expulsarlo o impedirle regresar.<\/p>\n\n\n\n<p>Una doctrina sin l\u00edmite visible<\/p>\n\n\n\n<p>El punto decisivo es este: la \u201camenaza existencial\u201d dej\u00f3 de ser una categor\u00eda excepcional y se convirti\u00f3 en una herramienta de gobierno. Sirve para bombardear Gaza, para ocupar territorios, para desplazar poblaciones, para desafiar a tribunales internacionales, para desobedecer reclamos humanitarios, para sostener asentamientos ilegales y para justificar ataques preventivos. Si esa misma l\u00f3gica se aplica a Ir\u00e1n, el mundo enfrenta un problema de enorme gravedad. No porque el uso nuclear sea probable, sino porque el umbral de la violencia aceptable se ha desplazado. Israel todav\u00eda depende de Estados Unidos, todav\u00eda calcula costos, todav\u00eda necesita alianzas y todav\u00eda sabe que cruzar el umbral nuclear puede destruir su legitimidad internacional de manera irreversible. Esos son frenos reales. Pero del otro lado hay una dirigencia que ha demostrado que los frenos humanitarios pesan poco cuando se enfrenta a poblaciones \u00e1rabes o musulmanas presentadas como amenaza. Ese dato no puede quedar fuera del an\u00e1lisis. La guerra en Gaza no fue solo una respuesta militar. Fue una se\u00f1al del tipo de mundo que el extremismo israel\u00ed est\u00e1 dispuesto a construir: uno donde la seguridad de Israel se impone sobre la vida, el territorio, el derecho y la existencia&nbsp;&nbsp;pol\u00edtica de pueblos enteros. Frente a Ir\u00e1n, esa doctrina puede no desembocar en una bomba nuclear. Pero puede desembocar en algo tambi\u00e9n devastador: una guerra regional permanente, con Estados Unidos arrastrado por su aliado, con el L\u00edbano convertido en zona de sacrificio, con Gaza destruida, con Ir\u00e1n incentivado a acelerar su propio disuasivo y con Medio Oriente empujado hacia una nueva etapa de proliferaci\u00f3n, venganza y colapso diplom\u00e1tico. La pregunta, entonces, no es si Israel puede usar armas nucleares ma\u00f1ana. La pregunta es cu\u00e1ntos l\u00edmites m\u00e1s est\u00e1 dispuesto a cruzar un Estado que ya convirti\u00f3 la defensa propia en doctrina de ocupaci\u00f3n, expulsi\u00f3n y destrucci\u00f3n. Y esa pregunta ya no pertenece solo a Medio Oriente. Pertenece al mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>A.G.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante d\u00e9cadas, Israel construy\u00f3 buena parte de su pol\u00edtica regional sobre una idea central: est\u00e1 rodeado de enemigos que amenazan su existencia y, por lo tanto, se reserva el derecho de actuar antes, m\u00e1s lejos y con mayor violencia que cualquier otro Estado. Esa l\u00f3gica no naci\u00f3 con la guerra de Gaza ni con el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1000032492,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard"},"jnews_primary_category":[],"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[41],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1000032491","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-mundo"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/zcxv.jpg?fit=1000%2C563&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000032491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1000032491"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000032491\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1000032493,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000032491\/revisions\/1000032493"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1000032492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1000032491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1000032491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1000032491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}