{"id":1000031313,"date":"2026-05-18T16:53:05","date_gmt":"2026-05-18T19:53:05","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000031313"},"modified":"2026-05-18T16:53:07","modified_gmt":"2026-05-18T19:53:07","slug":"la-arena-el-recurso-mas-extraido-del-planeta-esta-en-el-centro-de-una-crisis-ambiental-silenciosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000031313","title":{"rendered":"La arena, el recurso m\u00e1s extra\u00eddo del planeta, est\u00e1 en el centro de una crisis ambiental silenciosa"},"content":{"rendered":"\n<p>Un nuevo informe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente advierte que la demanda global de arena destruye r\u00edos, erosiona costas y debilita los ecosistemas que protegen a las comunidades del cambio clim\u00e1tico. Es el material s\u00f3lido m\u00e1s extra\u00eddo del planeta. Est\u00e1 en el cemento de los edificios, en el vidrio de las ventanas y los tel\u00e9fonos, en el asfalto de las rutas y en los muros costeros que contienen el avance del mar. Sin arena no hay ciudad moderna, ni infraestructura de energ\u00eda renovable, ni adaptaci\u00f3n clim\u00e1tica posible. Pero ese mismo recurso que sostiene el desarrollo humano est\u00e1 siendo consumido a una velocidad que amenaza los sistemas naturales de los que depende la vida. Un informe publicado esta semana por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) traza por primera vez un diagn\u00f3stico integral de la crisis global de la arena. Sus conclusiones son contundentes: la incesante extracci\u00f3n est\u00e1 desestabilizando silenciosamente r\u00edos, erosionando costas, da\u00f1ando la biodiversidad y amenazando los mismos ecosistemas que protegen a las comunidades frente a los impactos del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Un recurso que cre\u00edamos infinito<\/p>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas, la arena fue tratada como un bien barato, abundante y casi inagotable. Esa percepci\u00f3n est\u00e1 cambiando. La demanda mundial se triplic\u00f3 entre 2000 y 2020, impulsada principalmente por la urbanizaci\u00f3n y el crecimiento de la infraestructura, y cada a\u00f1o se extraen alrededor de 50.000 millones de toneladas. Para hacer comprensible esa cifra, Pascal Peduzzi, director del centro de datos ambientales del PNUMA y una de las voces centrales del informe, recurri\u00f3 a una imagen: 50.000 millones de toneladas ser\u00edan suficientes para construir cada a\u00f1o un muro de 27 metros de alto y 27 metros de ancho alrededor de toda la l\u00ednea ecuatorial. La escala de la extracci\u00f3n ha llegado a un punto sin precedentes hist\u00f3ricos. Para 2020, el peso total de los materiales construidos por la humanidad super\u00f3 el peso de toda la biomasa viva del planeta. \u00abLa infraestructura humana pesa m\u00e1s que la de la naturaleza\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Peduzzi.<\/p>\n\n\n\n<p>Arena viva y arena muerta<\/p>\n\n\n\n<p>El informe introduce una distinci\u00f3n que resulta clave para entender el problema: la diferencia entre arena \u00abviva\u00bb y arena \u00abmuerta\u00bb. Una vez convertida en concreto o asfalto, la arena queda eliminada permanentemente de los sistemas naturales. Pero cuando permanece en r\u00edos y ecosistemas costeros, contin\u00faa regulando flujos de agua, amortiguando el impacto de las olas y sosteniendo biodiversidad. \u00abEse es el dilema\u00bb, resumi\u00f3 Peduzzi. \u00abQueremos la arena viva y muerta.\u00bb La paradoja se agudiza porque gran parte de la infraestructura que los pa\u00edses construyen para adaptarse al cambio clim\u00e1tico \u2014muros costeros, playas artificiales, puertos, barreras contra inundaciones\u2014 requiere enormes cantidades de arena. Pero extraerla en exceso de r\u00edos, deltas y costas puede debilitar precisamente los ecosistemas que protegen naturalmente a esas mismas comunidades frente a tormentas, erosi\u00f3n e intrusi\u00f3n salina.<\/p>\n\n\n\n<p>R\u00edos que se hunden, playas que desaparecen<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias ya son visibles en muchas partes del mundo. Los lechos de los r\u00edos se profundizan, los deltas se hunden, las playas se reducen y los acu\u00edferos costeros se vuelven cada vez m\u00e1s salinos. Stephanie Chuah, coautora del informe, advierte que los investigadores apenas comienzan a dimensionar los impactos acumulativos sobre ecosistemas interconectados. \u00abLa arena no solo proporciona servicios ecosist\u00e9micos esenciales, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 vinculada a la resiliencia clim\u00e1tica, la seguridad alimentaria, la seguridad h\u00eddrica y la estabilidad de los suelos\u00bb, explic\u00f3. El informe documenta casos concretos en el Caribe. En Trinidad, la extracci\u00f3n ha destruido vegetaci\u00f3n nativa importante para los polinizadores, mientras que en St. Kitts y Nevis la maquinaria pesada ha alterado zonas de anidaci\u00f3n de tortugas marinas. En Jamaica, la p\u00e9rdida de praderas marinas y sistemas coralinos ha acelerado la erosi\u00f3n de las playas, debilitando la protecci\u00f3n natural frente a tormentas en zonas altamente dependientes del turismo. Los ecosistemas de agua dulce tambi\u00e9n sufren las consecuencias. Los lechos arenosos y las llanuras de inundaci\u00f3n sirven como zonas de alimentaci\u00f3n y reproducci\u00f3n para peces, anfibios, reptiles y aves migratorias, mientras que las dunas y barras de arena ayudan a absorber la energ\u00eda del oleaje y favorecen el crecimiento de manglares y pastos marinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gobernar un recurso estrat\u00e9gico<\/p>\n\n\n\n<p>El informe es tambi\u00e9n un llamado a los gobiernos a cambiar su enfoque. Muchos siguen tratando la arena como un simple material barato de construcci\u00f3n, en lugar de reconocerla como un recurso estrat\u00e9gico vinculado a la biodiversidad, la seguridad h\u00eddrica y la resiliencia clim\u00e1tica. Algunos pa\u00edses comienzan a dar pasos en esa direcci\u00f3n. En Colombia, el gobierno clasific\u00f3 formalmente la arena, la grava y la arcilla como \u00abminerales de inter\u00e9s estrat\u00e9gico\u00bb en 2023, una medida orientada a fortalecer la supervisi\u00f3n ambiental y mejorar la coordinaci\u00f3n en un sector marcado con frecuencia por regulaciones fragmentadas y actividades extractivas informales. En Brasil, empresas mineras del estado de Minas Gerais avanzan en el uso de subproductos del procesamiento de minerales como sustituto de la arena natural, reduciendo la presi\u00f3n sobre r\u00edos y costas. Para mejorar el conocimiento del sector, investigadores del PNUMA desarrollaron una plataforma que utiliza datos satelitales e inteligencia artificial para rastrear embarcaciones de dragado marino y estimar cu\u00e1nto sedimento se extrae a nivel global. Los resultados preliminares sugieren que alrededor del 15% de las actividades de dragado marino ocurre dentro de \u00e1reas marinas protegidas. El organismo tambi\u00e9n pide abandonar criterios de contrataci\u00f3n basados \u00fanicamente en el menor costo, que con frecuencia trasladan los da\u00f1os ecol\u00f3gicos al largo plazo y a las comunidades m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Una nota local<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis global de la arena tiene tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n local. En Neuqu\u00e9n, la arena de alta pureza \u2014conocida como arena de fractura o frac sand\u2014 es un insumo indispensable para las operaciones de fractura hidr\u00e1ulica en Vaca Muerta, donde se inyecta junto con agua y aditivos qu\u00edmicos para mantener abiertos los canales por los que fluyen el petr\u00f3leo y el gas. La creciente actividad en el yacimiento ha impulsado la b\u00fasqueda de fuentes de extracci\u00f3n locales, una presi\u00f3n adicional sobre los sistemas fluviales de la cuenca neuquina que el marco regulatorio provincial a\u00fan no aborda de manera integral.<\/p>\n\n\n\n<p>M.T.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nuevo informe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente advierte que la demanda global de arena destruye r\u00edos, erosiona costas y debilita los ecosistemas que protegen a las comunidades del cambio clim\u00e1tico. Es el material s\u00f3lido m\u00e1s extra\u00eddo del planeta. 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