{"id":1000029768,"date":"2026-04-04T13:34:56","date_gmt":"2026-04-04T16:34:56","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000029768"},"modified":"2026-04-04T13:34:58","modified_gmt":"2026-04-04T16:34:58","slug":"la-resurreccion-de-europa-el-fin-del-alineamientoautomatico-y-el-nacimiento-de-un-nuevo-orden-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000029768","title":{"rendered":"La resurrecci\u00f3n de Europa: el fin del alineamientoautom\u00e1tico y el nacimiento de un nuevo orden global"},"content":{"rendered":"\n<p>Hay momentos en la historia en que el mundo no se transformagradualmente, sino que da un salto. La primavera de 2025 y los primeros mesesde 2026 bien podr\u00edan ser recordados como uno de esos instantes: el momento enque Europa dej\u00f3 de ser el sat\u00e9lite d\u00f3cil de la \u00f3rbita estadounidense y comenz\u00f3,con torpeza, pero con determinaci\u00f3n creciente, a reconstruir su propia gravedadpol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que durante d\u00e9cadas fue tratado como un axioma de lapol\u00edtica occidental \u2014Europa sigue a Washington\u2014 est\u00e1 siendo cuestionado desdedentro del propio establishment europeo. No por ideolog\u00eda ni por un movimientoantisistema, sino por algo m\u00e1s potente y duradero: el inter\u00e9s nacional y lasupervivencia econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>El catalizador: Washington cambia las reglas del juego<\/p>\n\n\n\n<p>La administraci\u00f3n Trump, en su segundo mandato, no se limit\u00f3a presionar a los aliados europeos en materia de gasto de defensa \u2014como ya lohab\u00eda hecho en el primero. Esta vez fue m\u00e1s lejos: aranceles generalizadossobre productos europeos, presi\u00f3n sobre las relaciones comerciales con China,cuestionamiento expl\u00edcito del compromiso con la OTAN, y una ret\u00f3rica de\u00bbtransacci\u00f3n pura\u00bb que remplaz\u00f3 d\u00e9cadas de lenguaje aliancista.Europa recibi\u00f3 el mensaje con estupor, luego con indignaci\u00f3n y, finalmente, conalgo que hac\u00eda mucho tiempo no experimentaba: la necesidad de actuar por cuentapropia. El primer movimiento visible fue econ\u00f3mico. Francia encabez\u00f3 laoposici\u00f3n al esquema arancelario de Washington, argumentando que vulnerabaacuerdos de la OMC y afectaba sectores estrat\u00e9gicos como el aeron\u00e1utico, elvitivin\u00edcola y el automotriz. Alemania, cuya econom\u00eda exportadora dependeestructuralmente del acceso a mercados globales, acompa\u00f1\u00f3 con cautela pero confirmeza. Italia comenz\u00f3 a cuestionar en voz alta si el \u00abparaguasamericano\u00bb val\u00eda los costos que impon\u00eda. El Reino Unido \u2014ya fuera de laUE, pero no fuera de Europa\u2014 explor\u00f3 discretamente un acercamiento renovado alcontinente, paradoja notable en la era post-Brexit.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n energ\u00e9tica: el divorcio m\u00e1s profundo<\/p>\n\n\n\n<p>Si hay un plano donde el distanciamiento europeo tieneconsecuencias estructurales y de largo plazo, es el energ\u00e9tico. La guerra enUcrania oblig\u00f3 a Europa a reconfigurar en tiempo r\u00e9cord su matriz deabastecimiento. Washington se present\u00f3 como el gran proveedor alternativo, conel GNL \u2014gas natural licuado\u2014 estadounidense como sustituto del gas ruso.Funcion\u00f3, pero a un precio. Las empresas europeas pagaron por ese GNL entre un40% y un 60% m\u00e1s que los consumidores industriales norteamericanos por la mismamol\u00e9cula. Esa asimetr\u00eda no tard\u00f3 en convertirse en argumento pol\u00edtico. DesdePar\u00eds, Berl\u00edn y Roma se comenz\u00f3 a articular un discurso que antes habr\u00eda sidoimpronunciable: Europa est\u00e1 financiando la reindustrializaci\u00f3n de EstadosUnidos mientras desindustrializa la propia. La Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n(IRA) de Biden \u2014continuada y ampliada bajo Trump en sus aspectos m\u00e1sproteccionistas\u2014 subsidiaba la producci\u00f3n verde estadounidense al tiempo quedesplazaba a competidores europeos del mercado global. Frente a esto, la UElanz\u00f3 sus propios mecanismos de respuesta: el Mecanismo de Ajuste en Fronterapor Carbono (CBAM), fondos de soberan\u00eda industrial, y una relocalizaci\u00f3nacelerada de cadenas cr\u00edticas. Pero m\u00e1s significativo a\u00fan fue el movimientogeopol\u00edtico subyacente: Europa comenz\u00f3 a explorar activamente fuentesenerg\u00e9ticas no estadounidenses. Argelino, noruego, azerbaiyano, y crucialmente,los primeros di\u00e1logos cautelosos sobre un eventual regreso parcial al gas rusoen un escenario post-conflicto ucraniano.<\/p>\n\n\n\n<p>El rompecabezas de la defensa: \u00bfescudo propio o vasallajeperpetuo?<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda grieta fue la militar. Durante d\u00e9cadas, la OTANfuncion\u00f3 como el gran ecualizador: Estados Unidos pon\u00eda el paraguas nuclear yla capacidad expedicionaria; Europa pon\u00eda las bases, la lealtad y, en menormedida, el presupuesto. Trump rompi\u00f3 ese acuerdo t\u00e1cito al ponerle precioexpl\u00edcito al compromiso. \u00abEl 2% del PIB en defensa no es suficiente\u00bb,declar\u00f3, sugiriendo que los aliados que no llegaran al 3% o 4% no podr\u00edancontar con el art\u00edculo 5. El art\u00edculo 5: la cl\u00e1usula que dice que un ataque auno es un ataque a todos. La cl\u00e1usula que es la columna vertebral de laseguridad europea desde 1949. La respuesta fue inicialmente de p\u00e1nico. Luego,de reflexi\u00f3n. Y finalmente, de algo inesperado: autonom\u00eda estrat\u00e9gica. Francia\u2014que nunca abandon\u00f3 del todo su doctrina gaullista de independencia\u2014 tom\u00f3 ladelantera. Macron convoc\u00f3 a sus pares europeos a discutir una \u00abdefensaeuropea genuina\u00bb que no dependiera del voto americano. Alemania, que pord\u00e9cadas eludi\u00f3 cualquier liderazgo militar por sus propias razones hist\u00f3ricas,aprob\u00f3 el mayor incremento de gasto de defensa desde la Segunda Guerra Mundial.Polonia, los pa\u00edses b\u00e1lticos y los n\u00f3rdicos \u2014con su propio trauma hist\u00f3ricofrente a Rusia\u2014 empujaban por m\u00e1s OTAN, s\u00ed, pero tambi\u00e9n por m\u00e1s Europa. Eldebate no est\u00e1 resuelto. Pero por primera vez desde el fin de la Guerra Fr\u00eda,hay una conversaci\u00f3n seria sobre una arquitectura de seguridad europea concentro de gravedad en el continente y no en el Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo mapa global: cuatro ejes en tensi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que emerge de todo esto no es simplemente una crisis dela relaci\u00f3n transatl\u00e1ntica. Es el esbozo de un nuevo orden multipolar donde losejes de poder se reconfiguran en al menos cuatro planos simult\u00e1neos. El ejetransatl\u00e1ntico en modo transaccional. La relaci\u00f3n EEUU-Europa no desaparece; serenegocia. Pierde su car\u00e1cter sentimental e ideol\u00f3gico \u2014\u00bbla alianza dedemocracias\u00bb\u2014 y se convierte en un v\u00ednculo de intereses contrapesados.Europa pedir\u00e1 a Washington garant\u00edas m\u00e1s concretas a cambio de su lealtad;Washington, a su vez, buscar\u00e1 extraer m\u00e1s valor econ\u00f3mico de sus aliados. Esuna relaci\u00f3n m\u00e1s fr\u00e1gil pero tambi\u00e9n m\u00e1s honesta. El eje europeo-chino comocomod\u00edn. Pek\u00edn observa el distanciamiento transatl\u00e1ntico con inter\u00e9s calculado.Una Europa m\u00e1s aut\u00f3noma es una Europa m\u00e1s dispuesta a hacer negocios con Chinasin el filtro de Washington. Bruselas ya negoci\u00f3 el Acuerdo Integral deInversiones (CAI) con Pek\u00edn \u2014luego congelado por sanciones mutuas\u2014 pero elimpulso subyacente no desapareci\u00f3. Si la presi\u00f3n estadounidense contin\u00faa,Europa podr\u00eda buscar en China no un aliado estrat\u00e9gico pero s\u00ed un socioecon\u00f3mico de primera magnitud. El eje europeo-global sur como oportunidad.\u00c1frica, Am\u00e9rica Latina, el sudeste asi\u00e1tico: mercados que Washington tiende asubestimar y que China ha cortejado con su diplomacia de infraestructura. UnaEuropa m\u00e1s aut\u00f3noma podr\u00eda competir en ese espacio con una oferta diferenciada:inversi\u00f3n con est\u00e1ndares, tecnolog\u00eda verde, transferencia de conocimiento. Elacuerdo UE-Mercosur \u2014durante d\u00e9cadas paralizado\u2014 volvi\u00f3 a la agenda conrenovada urgencia, precisamente porque Francia comenz\u00f3 a ver que bloquear ese acuerdoera hacerle el juego a competidores m\u00e1s agresivos. El eje ruso-europeo comoinc\u00f3gnita mayor. El conflicto en Ucrania defini\u00f3 el mapa de la primera mitad dela d\u00e9cada. Su resoluci\u00f3n \u2014en qu\u00e9 t\u00e9rminos, cu\u00e1ndo, bajo qu\u00e9 garant\u00edas\u2014 definir\u00e1el siguiente cap\u00edtulo. Una Europa m\u00e1s aut\u00f3noma querr\u00e1 ser parte activa decualquier negociaci\u00f3n, en lugar de ratificar lo que decidan Washington y Mosc\u00fa.Eso es nuevo. Y es significativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias para el sistema global<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 en juego va m\u00e1s all\u00e1 de las relacionesdiplom\u00e1ticas. Es la arquitectura institucional del orden liberal postguerra:FMI, Banco Mundial, OTAN, WTO, el sistema del d\u00f3lar como moneda de reservaglobal. Todas estas instituciones fueron dise\u00f1adas con el liderazgo americanocomo premisa. Una Europa que reclama mayor autonom\u00eda implica presi\u00f3n sobre esasinstituciones para reformarse o para que surjan alternativas. El euro comomoneda de reserva alternativa \u2014algo que Macron ha mencionado expl\u00edcitamente\u2014 estodav\u00eda una aspiraci\u00f3n lejana, pero ya no es una quimera acad\u00e9mica. Si Europaconsolida mercados de capital m\u00e1s profundos, emite deuda conjunta de manerapermanente y construye infraestructura de pagos propia, las condicionesestructurales para un rol global del euro comenzar\u00e1n a madurar. En el planocomercial, la fragmentaci\u00f3n del sistema multilateral de comercio \u2014ya en marchabajo la administraci\u00f3n Trump 1.0 y acelerada en la 2.0\u2014 obliga a Europa aconstruir una red propia de acuerdos bilaterales y regionales. El acuerdo conMercosur, los lazos con India, el di\u00e1logo con el ASEAN: Europa no puede yaesperar que Washington proteja el orden multilateral que ella misma necesita.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfResurrecci\u00f3n o ilusi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene no exagerar. Europa sigue siendo un animal pol\u00edticocomplicado: 27 naciones con intereses, historias y culturas distintas que debennegociar cada paso. La unanimidad en pol\u00edtica exterior \u2014una regla que paralizafrecuentemente al Consejo Europeo\u2014 sigue siendo un lastre. La deuda de variosestados del sur europeo limita el margen fiscal para inversi\u00f3n aut\u00f3noma endefensa e industria. Y la tentaci\u00f3n del nacionalismo \u2014que Le Pen en Francia,los hermanos de Italia o Orb\u00e1n en Hungr\u00eda representan de distinta manera\u2014amenaza la cohesi\u00f3n desde dentro. Pero hay algo diferente esta vez. La amenazano viene solo de Rusia, que es externa y visible. Viene tambi\u00e9n de un aliadoque decidi\u00f3 tratar a Europa como un competidor y no como un socio. Eso tiene unefecto parad\u00f3jico: unifica donde la amenaza rusa divide, porque la incomodidadfrente a Washington cruza todos los espectros pol\u00edticos europeos, desde laizquierda soberanista francesa hasta la derecha pragm\u00e1tica alemana. Laresurrecci\u00f3n de Europa no es un triunfo ideol\u00f3gico ni un proyecto acabado. Esuna respuesta de supervivencia. Un continente que durante treinta a\u00f1osposguerra fr\u00eda vivi\u00f3 bajo la ilusi\u00f3n del fin de la historia \u2014sin grandesdilemas estrat\u00e9gicos que resolver\u2014 se despierta a la realidad de que el mundoes nuevamente un espacio de competencia entre potencias, y que quien no juega,pierde. El mundo que viene no ser\u00e1 unipolar ni bipolar. Ser\u00e1 multipolar ydesordenado. En ese mundo, Europa tiene la opci\u00f3n de ser actor o de sertablero. Lo que estamos viendo, todav\u00eda embrionario y contradictorio, sugiereque por primera vez en d\u00e9cadas, el continente elige ser actor. Y esa elecci\u00f3n,si se sostiene, cambia todo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay momentos en la historia en que el mundo no se transformagradualmente, sino que da un salto. 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