{"id":1000029637,"date":"2026-03-30T14:24:53","date_gmt":"2026-03-30T17:24:53","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000029637"},"modified":"2026-03-30T14:24:55","modified_gmt":"2026-03-30T17:24:55","slug":"argentina-voto-en-contra-del-reconocimiento-de-la-esclavitud-en-la-onu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000029637","title":{"rendered":"Argentina vot\u00f3 en contra del reconocimiento de la esclavitud en la ONU"},"content":{"rendered":"\n<p>En una votaci\u00f3n hist\u00f3rica, el gobierno de Milei eligi\u00f3 alinearse con Estados Unidos e Israel para rechazar una resoluci\u00f3n que reconoce la trata transatl\u00e1ntica de africanos esclavizados como el crimen de lesa humanidad m\u00e1s grave. El mundo dijo s\u00ed. Argentina, no.<\/p>\n\n\n\n<p>El pasado 25 de marzo, en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Argentina tuvo la oportunidad de acompa\u00f1ar al mundo en un gesto de justicia hist\u00f3rica. Eligi\u00f3 lo contrario. La resoluci\u00f3n \u00abDeclaration of the Trafficking of Enslaved Africans and Racialized Chattel Enslavement of Africans as the Gravest Crime Against Humanity\u00bb obtuvo el respaldo de 123 pa\u00edses. Solo tres la rechazaron: Argentina, Estados Unidos e Israel. No es un detalle menor. Es un dato pol\u00edtico de primera magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio c\u00f3mplice de los que se abstuvieron<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de analizar el voto argentino, es necesario se\u00f1alar algo que suele quedar en segundo plano: 52 pa\u00edses eligieron la abstenci\u00f3n. Entre ellos, la mayor\u00eda de las potencias europeas, esas mismas naciones que construyeron buena parte de su riqueza hist\u00f3rica sobre los cimientos del trabajo esclavizado de millones de africanos. La abstenci\u00f3n, en este contexto, no es neutralidad. Es cobard\u00eda diplom\u00e1tica. Es no querer asumir el costo simb\u00f3lico de un rechazo expl\u00edcito, pero tampoco tener la voluntad pol\u00edtica de reconocer una deuda hist\u00f3rica que pesa sobre la humanidad entera. Es mirar hacia otro lado con un traje bien planchado. Pa\u00edses que hoy se presentan como faros de los derechos humanos y la democracia liberal no pudieron \u2014o no quisieron\u2014 levantar la mano para reconocer que la esclavitud racializada fue el crimen m\u00e1s brutal que el ser humano le infligi\u00f3 a otro ser humano a escala sistem\u00e1tica e industrial. Ese silencio tambi\u00e9n es una respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Argentina: un voto que contradice su propia historia<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si la abstenci\u00f3n europea es inc\u00f3moda, el voto negativo de Argentina es directamente dif\u00edcil de justificar. La Argentina que construy\u00f3 su pol\u00edtica exterior sobre la defensa de los derechos humanos, la que juzg\u00f3 a sus propios militares, la que impuls\u00f3 iniciativas de memoria, verdad y justicia como bandera ante el mundo, eligi\u00f3 esta vez quedar del lado de quienes rechazan el reconocimiento de un crimen hist\u00f3rico de dimensiones colosales. El argumento oficial gir\u00f3, seg\u00fan trascendi\u00f3, en torno a una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica: el uso del t\u00e9rmino \u00abel m\u00e1s grave\u00bb generar\u00eda una jerarqu\u00eda entre cr\u00edmenes de lesa humanidad problem\u00e1tica desde el punto de vista jur\u00eddico. Es un argumento que, en el mejor de los casos, suena a excusa construida para justificar una decisi\u00f3n ya tomada por otras razones. En el peor, revela una indiferencia profunda ante el sufrimiento hist\u00f3rico de pueblos enteros. Porque si el problema fuera meramente t\u00e9cnico, la abstenci\u00f3n hubiera bastado. Votar en contra es otra cosa. Votar en contra es decir no. Es rechazar. Es oponerse activamente a que el mundo reconozca como lo que fue \u2014un crimen de lesa humanidad sin igual\u2014 a un sistema que durante siglos arranc\u00f3 a millones de personas de su tierra, las encaden\u00f3, las vendi\u00f3 y las trat\u00f3 como mercanc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El alineamiento que no necesita explicaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Que Argentina haya quedado en el mismo bloque que Estados Unidos e Israel en esta votaci\u00f3n no es casual ni inocente en el contexto de la pol\u00edtica exterior del gobierno de Javier Milei. Es, en todo caso, la expresi\u00f3n m\u00e1s concreta de un reposicionamiento ideol\u00f3gico que viene tomando forma desde que asumi\u00f3 la gesti\u00f3n. Se puede debatir si ese reposicionamiento es estrat\u00e9gico o conveniente para los intereses nacionales. Lo que no puede debatirse es su costo simb\u00f3lico: Argentina, un pa\u00eds que sufri\u00f3 en carne propia el terrorismo de Estado, le dijo no a la resoluci\u00f3n que busca consagrar la memoria de uno de los mayores terrorismos de Estado de la historia universal.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia no espera<\/p>\n\n\n\n<p>La trata transatl\u00e1ntica de africanos esclavizados no es solo un cap\u00edtulo del pasado. Sus consecuencias estructurales \u2014en t\u00e9rminos de pobreza, racismo sist\u00e9mico y desigualdad\u2014 siguen vivas en el presente de millones de personas en Am\u00e9rica, \u00c1frica y el mundo entero. Las resoluciones de este tipo no restituyen lo perdido, pero s\u00ed construyen el piso m\u00ednimo de un reconocimiento que la humanidad le debe a quienes fueron despojados de todo. 123 pa\u00edses entendieron eso. Otros 52 miraron hacia otro lado. Y tres dijeron que no. Uno de esos tres fue Argentina. En pol\u00edtica internacional, como en cualquier otro \u00e1mbito de la vida p\u00fablica, las decisiones no se juzgan solo por las palabras que las acompa\u00f1an. Se juzgan, sobre todo, por lo que revelan.<\/p>\n\n\n\n<p>M.T.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una votaci\u00f3n hist\u00f3rica, el gobierno de Milei eligi\u00f3 alinearse con Estados Unidos e Israel para rechazar una resoluci\u00f3n que reconoce la trata transatl\u00e1ntica de africanos esclavizados como el crimen de lesa humanidad m\u00e1s grave. El mundo dijo s\u00ed. Argentina, no. 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