{"id":1000029508,"date":"2026-03-28T10:58:35","date_gmt":"2026-03-28T13:58:35","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000029508"},"modified":"2026-03-28T10:58:36","modified_gmt":"2026-03-28T13:58:36","slug":"la-cantina-de-david-la-historia-del-inolvidable-restaurante-que-se-convirtio-en-un-bunker-del-futbol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000029508","title":{"rendered":"La cantina de David: la historia del inolvidable restaurante que se convirti\u00f3 en un b\u00fanker del f\u00fatbol"},"content":{"rendered":"\n<p>Los jamones suspendidos en el techo, las botellas de vino tinto a temperatura ambiente en las estanter\u00edas, la comida reconfortante de la Italia pobre. La anatom\u00eda de la cantina porte\u00f1a estaba perfectamente representada en los inicios del legendario restaurante fundado por David La Regina. A lo largo de casi medio siglo, La Cantina de David mut\u00f3 y prosper\u00f3 tanto que se fue expandiendo en la intersecci\u00f3n entre avenida C\u00f3rdoba y Jorge Newbery hasta ocupar casi un cuarto de manzana. En ese lugar hoy hay una torre que arras\u00f3 con el restaurante pero no pudo desterrar su recuerdo. Unas cuantas generaciones de porte\u00f1os podr\u00edan afirmar que este restaurante ubicado en la frontera entre Chacarita y Colegiales al que llegaban comensales de todos los barrios merece todo un cap\u00edtulo en el libro de la nostalgia gastron\u00f3mica de la Ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>El origen de La cantina de David<\/p>\n\n\n\n<p>En la provincia italiana de Salerno, para ser m\u00e1s precisos en un pueblo llamado Sicignano Deglli Alburni, est\u00e1 la semilla de la cantina porte\u00f1a. De all\u00ed llegaron en el a\u00f1o 1946, Alfonso Verdefronte y su esposa Mar\u00eda M\u00f3naco quienes pusieron una cantina y fueron trayendo a la parentela a estas latitudes donde aprendieron el oficio y fundaron negocios gastron\u00f3micos con el mismo formato cuyos nombres resuenan hasta el d\u00eda de hoy. Si bien David La Regina fue el \u00abpaisano\u00bb que m\u00e1s creci\u00f3 con su pr\u00f3spero negocio gastron\u00f3mico, su hermano fund\u00f3 La cantina de Arnoldo, ubicada en Bulnes y Cabrera, y su \u00edntimo amigo -m\u00e1s bien un hermano de la vida- Luigi Mand\u00eda fue el creador de Luigi, cuyas \u00faltimas coordenadas fueron Pringles y Estado de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"590\" height=\"217\" src=\"blob:https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/392febf9-6243-49b4-a20a-6d6ce756b337\">Los fundadores de La Cantina de David y de Luigi en una celebraci\u00f3n familiar en uno de sus restaurantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy es Antonio La Regina (75 a\u00f1os), hijo de David, al que le tiembla la voz de emoci\u00f3n al recordar los veraneos, las navidades y las fiestas de fin de a\u00f1o compartidas por estas familias con tanto en com\u00fan que durante su infancia y su juventud fueron una sola. \u00abA Luigi tambi\u00e9n le fue muy bien pero mi viejo era el m\u00e1s ambicioso. Ni hab\u00eda terminado la escuela primaria y fue todo un visionario\u00bb, dice sobre el hombre que en 1952 fund\u00f3 L&#8217;Alegria de Italia en Dorrego al 1500 para mudarse 12 a\u00f1os despu\u00e9s a C\u00f3rdoba y Jorge Newbery. Para esa \u00e9poca su personalidad ya hab\u00eda devenido en el coraz\u00f3n del restaurante as\u00ed que pronto el lugar empez\u00f3 a llamarse tal como lo identificaban sus clientes: La cantina de David. \u00abEl primer restaurante era bien de laburantes, iban los empleados del antiguo Mercado de Dorrego que vend\u00eda frutas y verduras. Era otra Argentina donde los changadores se pod\u00edan sentar en una mesa a comer\u00bb, rememora Antonio La Regina. De la cocina sal\u00edan platos que se convertir\u00edan en hitos de la gastronom\u00eda porte\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"612\" height=\"298\" data-attachment-id=\"1000029509\" data-permalink=\"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?attachment_id=1000029509\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-8.jpg?fit=612%2C298&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"612,298\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-8.jpg?fit=300%2C146&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-8.jpg?fit=612%2C298&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-8.jpg?resize=612%2C298&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1000029509\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-8.jpg?w=612&amp;ssl=1 612w, https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-8.jpg?resize=300%2C146&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La esquina donde durante casi 50 a\u00f1os funcion\u00f3 La cantina de David.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMi viejo arranc\u00f3 con pastas amasadas y secas. La vedette eran los fusilli al fierrito. Su t\u00edo fue el que empez\u00f3 a hacerlos en Buenos Aires. Luego, Luigi y mi pap\u00e1. Lo mismo pas\u00f3 con la ciambotta, un plato fr\u00edo exquisito que es un revuelto de aj\u00ed, tomate, zapallito, cebolla\u00bb, enumera Antonio. Otro cl\u00e1sico de la \u00e9poca eran los pollos fritos que se serv\u00edan a la calabresa (con vino blanco y picante), a la provenzal (con vino blanco, perejil y ajo) o a la portuguesa(con salsa de tomate con cebolla y aj\u00ed). Y muchos, muchos vegetales hoy en desuso como los grelos, la escarola y la achicoria.<\/p>\n\n\n\n<p>La cantina de David y el f\u00fatbol<\/p>\n\n\n\n<p>El destino del negocio tom\u00f3 otro rumbo el d\u00eda que cruz\u00f3 el umbral de su puerta el entonces presidente del club Argentino Juniors, Osvaldo Sanguinetti. \u00abEn ese momento era toda una personalidad. Empez\u00f3 a venir seguido, a traer gente de la comisi\u00f3n directiva del club y a tener mucha confianza con mi viejo\u00bb, cuenta Antonio que tal como era su padre es fan\u00e1tico de River Plate.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"582\" height=\"264\" data-attachment-id=\"1000029510\" data-permalink=\"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?attachment_id=1000029510\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-9.jpg?fit=582%2C264&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"582,264\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-9.jpg?fit=300%2C136&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-9.jpg?fit=582%2C264&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-9.jpg?resize=582%2C264&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1000029510\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-9.jpg?w=582&amp;ssl=1 582w, https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-9.jpg?resize=300%2C136&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 582px) 100vw, 582px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El plantel de V\u00e9lez Sarsfield celebrando en La cantina de David en 1968.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 57, ante un enfrentamiento deportivo entre Argentino Juniors y River,Sanguinetti desafi\u00f3 con una apuesta David La Regina: \u00abSi River sal\u00eda ganador, se compromet\u00eda a ir despu\u00e9s del partido con todos los jugadores a comer y pagar doble. Si ganaba Argentino Juniors, el que invitaba era mi pap\u00e1. Gan\u00f3 Argentinos 4 a 1, vinieron todos los jugadores a festejar y siguieron viniendo despu\u00e9s y ah\u00ed empez\u00f3 la catarata\u2026\u00bb Bast\u00f3 que cuatro jugadores de Argentinos Juniors pasaran a River para que tambi\u00e9n empezaran a frecuentar la cantina los jugadores millonarios. \u00abSi bien han venido jugadores de todos los equipos, con el tiempo nuestro restaurante se transform\u00f3 en el templo de River. Primero ven\u00edan futbolistas de la edad de mi viejo, que hasta se hizo amigo de Alfredo Di St\u00e9fano; despu\u00e9s, otros que pod\u00edan ser mis hermanos y en los \u00faltimos tiempos, los que ten\u00edan la edad de mis hijos. Fernando Cavenaghi, por ejemplo, se cri\u00f3 en la cantina y hoy es el padrino de mis nietos. Mart\u00edn Demichelis y Germ\u00e1n Lux tambi\u00e9n son como de la familia\u00bb, cuenta con orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p>La expansi\u00f3n de La Cantina de David<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"590\" height=\"287\" data-attachment-id=\"1000029511\" data-permalink=\"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?attachment_id=1000029511\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.jpg?fit=590%2C287&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"590,287\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.jpg?fit=300%2C146&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.jpg?fit=590%2C287&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.jpg?resize=590%2C287&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1000029511\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.jpg?w=590&amp;ssl=1 590w, https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.jpg?resize=300%2C146&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El cartel de La cantina de David que anunciaba \u00abcon estacionamiento propio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos atr\u00e1s: fue en los a\u00f1os 70, ya en el local de C\u00f3rdoba y Jorge Newbery cuando Antonio La Regina tom\u00f3 la decisi\u00f3n de ampliar el negocio, dejar de ser una cantina para los habitu\u00e9s del mercado de Dorrego y los futbolistas y abrirse al p\u00fablico general en el formato restaurante. Adem\u00e1s de remodelar el local que lleg\u00f3 a tener capacidad para 300 comensales y una gran playa de estacionamiento, \u00absofistic\u00f3\u00bb el servicio con la incorporaci\u00f3n de la figura del maitre, una isla de buffet y una extensa carta de \u00a1200 platos!, a la usanza de esos tiempos. \u00abAdem\u00e1s de las comidas de toda la vida, sumamos los pescados y los mariscos, las carnes a la parrilla, los vinos finos&#8230; y hasta los postres cambiaron. Al principio no hab\u00eda m\u00e1s que flan, duraznos y zapallos en alm\u00edbar pero en esta etapa se empezaron a hacer recetas m\u00e1s sofisticadas como el Omelette Surprise que es helado envuelto en bizcochuelo con merengue italiano arriba y un golpe de horno. Hasta ese momento s\u00f3lo lo preparaba Lo Prete que era un restaurante muy top\u00bb, recuerda Antonio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"590\" height=\"637\" data-attachment-id=\"1000029512\" data-permalink=\"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?attachment_id=1000029512\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-11.jpg?fit=590%2C637&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"590,637\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-11.jpg?fit=278%2C300&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-11.jpg?fit=590%2C637&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-11.jpg?resize=590%2C637&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1000029512\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-11.jpg?w=590&amp;ssl=1 590w, https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-11.jpg?resize=278%2C300&amp;ssl=1 278w\" sizes=\"(max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Diego Maradona y su padre, Don Diego, en La cantina de David en los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n\n\n\n<p>El mapa gastron\u00f3mico de Buenos Aires era mucho menos profuso que hoy por eso el radio de alcance de un restaurante de las dimensiones de La cantina de David era tan grande. \u00abSi el s\u00e1bado a la noche hab\u00eda pelea en el Luna Park, el sal\u00f3n se llenaba y trabaj\u00e1bamos hasta las 3 o 4 de la ma\u00f1ana. Adem\u00e1s de que hoy no se encuentran lugares para sentarte a comer tan tarde, hay tantas opciones en todos lados que es impensable que alguien vaya a ver un show al centro y viaje hasta Colegiales para cenar\u00bb, reflexiona Antonio. Si el restaurante estaba siempre a tope, el D\u00eda de la Madre directamente no daban abasto y David sab\u00eda muy bien que el secreto era evitar las sobremesas eternastan propias de nuestra idiosincrasia para que la clientela circulara con fluidez.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"596\" height=\"350\" data-attachment-id=\"1000029515\" data-permalink=\"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?attachment_id=1000029515\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14.jpg?fit=596%2C350&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"596,350\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14.jpg?fit=300%2C176&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14.jpg?fit=596%2C350&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14.jpg?resize=596%2C350&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1000029515\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14.jpg?w=596&amp;ssl=1 596w, https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14.jpg?resize=300%2C176&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 596px) 100vw, 596px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La fachada de La cantina de David despu\u00e9s de la remodelaci\u00f3n en los a\u00f1os 70.<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio se r\u00ede de la estrategia de su padre: \u00abEsos d\u00edas nunca serv\u00edamos caf\u00e9. Daba la casualidad de que en esas fechas la m\u00e1quina no encend\u00eda, siempre estaba rota\u00bb. Tantas eran las personalidades que pasaban por las mesas del restaurante que David decidi\u00f3 dejar un registro para la posteridad en un libro de firmas para visitas c\u00e9lebres. Y ah\u00ed est\u00e1n de mano y letra las r\u00fabricas de unos cuantos protagonistas de la historia reciente desde Arturo Illia, Arturo Frondizi, Ra\u00fal Alfons\u00edn -que a fines de los ochentas iba todas las semanas- y H\u00e9ctor C\u00e1mpora hasta Susana Gim\u00e9nez.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"584\" height=\"318\" data-attachment-id=\"1000029514\" data-permalink=\"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?attachment_id=1000029514\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-13.jpg?fit=584%2C318&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"584,318\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-13.jpg?fit=300%2C163&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-13.jpg?fit=584%2C318&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-13.jpg?resize=584%2C318&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1000029514\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-13.jpg?w=584&amp;ssl=1 584w, https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-13.jpg?resize=300%2C163&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Los elogios de Arturo Illia a La cantina de David.<\/p>\n\n\n\n<p>El cierre de La cantina de David<\/p>\n\n\n\n<p>El fundador de la casa falleci\u00f3 en 2008, ten\u00eda 85 a\u00f1os y hasta el \u00faltimo d\u00eda fue a trabajar a su cantina. Tres a\u00f1os despu\u00e9s para Antonio el cierre fue agridulce. \u00abEl restaurante segu\u00eda funcionando muy bien pero estaba cansado y me hicieron una muy buena oferta por los terrenos. Mi viejo fue esclavo del negocio, yo quer\u00eda vivir m\u00e1s tranquilo. Cerrar fue fuerte a nivel afectivo y adem\u00e1s, yo sab\u00eda que sin la cantina perd\u00eda poder. Gracias al restaurante yo ten\u00eda los contactos que quisiera, no los ten\u00eda que buscar, ven\u00edan a m\u00ed\u00bb, cuenta. Unos a\u00f1os despu\u00e9s tambi\u00e9n dejaron de funcionar La Cantina de Arnoldo y Luigi: fin de una era.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"616\" height=\"316\" data-attachment-id=\"1000029513\" data-permalink=\"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?attachment_id=1000029513\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-12.jpg?fit=616%2C316&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"616,316\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-12.jpg?fit=300%2C154&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-12.jpg?fit=616%2C316&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-12.jpg?resize=616%2C316&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1000029513\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-12.jpg?w=616&amp;ssl=1 616w, https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-12.jpg?resize=300%2C154&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 616px) 100vw, 616px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00abEn esta cantina uno se siente muy feliz\u00bb, escribi\u00f3 H\u00e9ctor C\u00e1mpora en el libro de firmas de La cantina de David.<\/p>\n\n\n\n<p>A Antonio le quedaron pocas fotos -le queda rescatar unas cuantas de los suplementos deportivos de los diarios que durante a\u00f1os cubrieron los festejos de los planteles de f\u00fatbol en su b\u00fanker gastron\u00f3mico favorito- y muchos recuerdos, desde los m\u00e1s cotidianos a los extraordinarios. Esos que tambi\u00e9n evocan sus cientos de habitu\u00e9s, con el amor, la nostalgia y perplejidad que le imprime la memoria a todo aquello que quisimos y ya no est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>A.G.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los jamones suspendidos en el techo, las botellas de vino tinto a temperatura ambiente en las estanter\u00edas, la comida reconfortante de la Italia pobre. La anatom\u00eda de la cantina porte\u00f1a estaba perfectamente representada en los inicios del legendario restaurante fundado por David La Regina. A lo largo de casi medio siglo, La Cantina de David [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1000029511,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard"},"jnews_primary_category":[],"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[270],"tags":[268],"class_list":{"0":"post-1000029508","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-america-latina","8":"tag-america-latina"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.jpg?fit=590%2C287&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000029508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1000029508"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000029508\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1000029516,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000029508\/revisions\/1000029516"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1000029511"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1000029508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1000029508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1000029508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}