{"id":1000022963,"date":"2025-09-21T11:35:17","date_gmt":"2025-09-21T14:35:17","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000022963"},"modified":"2025-09-21T11:35:19","modified_gmt":"2025-09-21T14:35:19","slug":"el-salvador-amistades-que-nacen-del-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000022963","title":{"rendered":"El Salvador: Amistades que nacen del estudio"},"content":{"rendered":"\n<p>La Fundaci\u00f3n Divina Providencia, nacida en el contexto de la Obra de Nazaret, trabaja desde los a\u00f1os 90 junto a ni\u00f1os de barrios desfavorecidos de San Salvador y sus familias, con proyectos educativos, culturales y sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Una compa\u00f1\u00eda que con los a\u00f1os se ha convertido en amistad. Prueba de ello es la sonrisa que acompa\u00f1a las palabras de Claudia Solito, presidenta de la Fundaci\u00f3n Divina Providencia, al describir a los medios vaticanos la organizaci\u00f3n fundada en El Salvador en 1993 por un grupo de personas deseosas de trabajar junto a j\u00f3venes y adolescentes en situaciones dif\u00edciles, ofreci\u00e9ndoles apoyo y asistencia mediante cursos de formaci\u00f3n y actividades educativas y culturales. Estas personas estaban motivadas por el profesor Giovanni Riva, fundador de la asociaci\u00f3n laica internacional Obra de Nazaret (Opera di N\u00e0zaret). En aquellos a\u00f1os, recuerda Andrea Romani, vicepresidenta de la fundaci\u00f3n, \u00ab\u00e9ramos j\u00f3venes, todas estudiantes, y empezamos a trabajar en la comunidad de \u00abLas Margaritas\u00bb de Santa Tecla, un pueblo muy cerca de San Salvador, en las faldas de su volc\u00e1n. Nos dimos cuenta de las necesidades y preocupaciones de la gente que conocimos, en particular de las numerosas madres solteras que viv\u00edan en la zona. As\u00ed que iniciamos un curso de sastrer\u00eda para ense\u00f1arles un oficio a esas chicas, y nosotras, todas de entre 19 y 20 a\u00f1os, empezamos a cuidar a sus hijos para que pudieran estudiar\u00bb. Con el paso de los a\u00f1os, explican Claudia y Andrea, quienes se reunieron en las \u00faltimas semanas con Luc\u00eda Cavalletti, administradora de la fundaci\u00f3n, en el evento Tonalestate, la universidad internacional de verano organizada por la propia Obra de Nazaret, \u00abel compromiso ha crecido, porque muchos de nuestros amigos universitarios se han unido, as\u00ed que el proyecto se ha convertido en lo que en espa\u00f1ol se llama una guarder\u00eda. La llamamos \u00abLas Abejitas\u00bb desde el principio, pensando en las abejas que trabajan juntas y forman una comunidad. La necesidad inicial era precisamente ayudar a estos ni\u00f1os a estudiar, incluso hasta la universidad, y al mismo tiempo exist\u00eda el deseo de involucrarnos directamente. As\u00ed que empezamos a ir a la comunidad de \u00abLas Margaritas\u00bb todas las tardes para pasar tiempo con ellos. Hoy nuestra organizaci\u00f3n es mucho m\u00e1s grande; se ha convertido en un aula de apoyo acad\u00e9mico y humano\u00bb. Por otro lado, contin\u00faa Romani, la zona en la que trabajamos es \u00abuna zona definida como marginal, habitada por personas que viven en casas sencillas, con poco acceso a la educaci\u00f3n pero generalmente tambi\u00e9n a la atenci\u00f3n sanitaria\u00bb, en un contexto de pobreza e inseguridad. Por eso, \u00abtodas las tardes a las 14:00 vamos all\u00ed y visitamos familia por familia\u00bb, en una relaci\u00f3n de confianza que ha crecido y se ha consolidado con el tiempo: los padres \u00abnos conf\u00edan a sus hijos para que estudien en nuestro centro. Los llevamos en autob\u00fas al espacio que nos prestaron las Hermanas Carmelitas Misioneras de Santa Teresa, y all\u00ed, durante dos horas, los universitarios ayudan a los m\u00e1s peque\u00f1os con sus tareas \u2014entre 30 y 40 ni\u00f1os en total cada d\u00eda\u2014. Los universitarios est\u00e1n coordinados por un profesor, con quien planifican las actividades. Sin embargo, los ni\u00f1os traen sus tareas escolares, tambi\u00e9n porque a menudo no tienen mucho espacio en casa para estudiar, y sus padres a veces son analfabetos. Al mismo tiempo, planificamos actividades de \u00abrefuerzo\u00bb para cubrir las lagunas que surgen en relaci\u00f3n con ciertas asignaturas m\u00e1s complejas o dif\u00edciles\u00bb. En el centro de este compromiso, enfatiza el presidente Solito, est\u00e1 el \u00abcontacto diario, el di\u00e1logo con las familias: nos cuentan lo que sucedi\u00f3 en la escuela, si necesitan ayuda, incluso atenci\u00f3n m\u00e9dica. As\u00ed, el apoyo se brinda diariamente y nos ayuda a abordar cada necesidad espec\u00edfica, no solo las educativas\u00bb. Lucia Cavalletti explica que es precisamente el contacto diario el que revela tantas otras necesidades de las familias. Por ejemplo, dado que a menudo carecemos de acceso a servicios b\u00e1sicos como agua y electricidad, hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os comenzamos a organizar jornadas m\u00e9dicas donde los ni\u00f1os, sus familias y todas las personas que viven en esta zona marginada pueden acceder a consultas m\u00e9dicas. A trav\u00e9s de la fundaci\u00f3n, tambi\u00e9n les aseguramos los medicamentos que necesitan, gracias en parte al apoyo que recibimos de la asociaci\u00f3n \u00abI Sant&#8217;Innocenti\u00bb de la Obra de Nazaret, que, entre otras cosas, don\u00f3 las m\u00e1quinas para la prueba de glucosa. Nos dimos cuenta de cu\u00e1ntas personas mayores, que nunca van al m\u00e9dico ni al hospital, tienen este tipo de necesidad. Entre las iniciativas implementadas por la Fundaci\u00f3n Divina Providencia se encuentra una que ha permitido la entrega de ecofiltros a unas setenta familias. \u00abDurante las jornadas m\u00e9dicas\u00bb, informa Cavalletti, \u00ablos m\u00e9dicos detectaron problemas gastroenterol\u00f3gicos en muchos ni\u00f1os y, junto con otros profesionales de la salud, ingenieros qu\u00edmicos y estudiantes de la Universidad Centroamericana UCA, realizaron un estudio sobre el agua en Las Margaritas, lo que dio origen a la campa\u00f1a de distribuci\u00f3n de ecofiltros para purificar el agua de la zona\u00bb. Lo que llama la atenci\u00f3n es la continuidad de cada acci\u00f3n. \u00abHay quienes eran ni\u00f1os hace 30 a\u00f1os y hoy\u00bb, reflexiona Andrea Romano, \u00abenv\u00edan a sus hijos a nuestro centro: algunos han crecido y se han embarcado en una carrera\u00bb. Y el reconocimiento de tal compromiso se materializ\u00f3 de la mejor manera posible recientemente: \u00abEste a\u00f1o celebramos la graduaci\u00f3n en Econom\u00eda de D\u00e9bora, una de las ni\u00f1as que pr\u00e1cticamente vimos nacer. Es un avance m\u00e1s en nuestras actividades, que a lo largo de los a\u00f1os tambi\u00e9n nos ha llevado a acceder a becas para estos j\u00f3venes y, al mismo tiempo, a conocer a tantas personas dispuestas a involucrarse directamente y ayudarnos\u00bb. En definitiva, es lo que \u00abnos impulsa cada d\u00eda a afrontar cada problema que surge y a seguir adelante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Giada Aquilino<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Fundaci\u00f3n Divina Providencia, nacida en el contexto de la Obra de Nazaret, trabaja desde los a\u00f1os 90 junto a ni\u00f1os de barrios desfavorecidos de San Salvador y sus familias, con proyectos educativos, culturales y sociales. 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