{"id":1000022190,"date":"2025-09-02T08:54:44","date_gmt":"2025-09-02T11:54:44","guid":{"rendered":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000022190"},"modified":"2025-09-02T08:54:47","modified_gmt":"2025-09-02T11:54:47","slug":"la-obsesion-por-controlar-la-palabra-un-tiro-en-el-pie-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gazzettinoitalianopatagonico.com\/?p=1000022190","title":{"rendered":"La obsesi\u00f3n por controlar la palabra: un tiro en el pie de la democracia"},"content":{"rendered":"\n<p>La tentaci\u00f3n del poder por controlar lo que publican los medios y opinan los periodistas no solo debilita la libertad de expresi\u00f3n, sino que erosiona la democracia desde adentro. Una obsesi\u00f3n que, lejos de blindar a los gobiernos, termina volvi\u00e9ndose en su contra.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un rasgo com\u00fan en todos los poderes inseguros: la obsesi\u00f3n por controlar lo que dicen los medios de comunicaci\u00f3n y los periodistas. No alcanza con gobernar; hay que vigilar, condicionar, moldear y, si hace falta, silenciar. La l\u00f3gica es simple: si se domina el relato, se domina la realidad. Pero la historia ense\u00f1a que ese control es siempre precario, y que la mordaza aplicada a otros termina, tarde o temprano, volvi\u00e9ndose contra quienes la impusieron.<\/p>\n\n\n\n<p>El periodismo bajo sospecha permanente<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de ser un pilar del sistema democr\u00e1tico, el periodismo se convierte en una amenaza que debe ser domesticada. Los gobiernos de todos los colores han ca\u00eddo en esa tentaci\u00f3n: presionar con la pauta oficial, condicionar con el acceso a la informaci\u00f3n, hostigar con causas judiciales o campa\u00f1as de desprestigio. El periodista que incomoda no es visto como alguien que cumple una funci\u00f3n social, sino como un enemigo a neutralizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los da\u00f1os al sistema democr\u00e1tico<\/p>\n\n\n\n<p>El primer da\u00f1o es obvio: se debilita la libertad de expresi\u00f3n, que no es un lujo para periodistas, sino un derecho de la ciudadan\u00eda a estar informada. Una sociedad con medios amordazados no puede tomar decisiones libres porque solo escucha una parte de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo da\u00f1o es m\u00e1s sutil: se genera autocensura. El miedo a perder el trabajo, la pauta o el espacio medi\u00e1tico obliga a muchos periodistas a moderar sus opiniones. La consecuencia es una prensa d\u00f3cil, incapaz de ejercer su rol cr\u00edtico. Y un periodismo sin cr\u00edtica es apenas propaganda.<\/p>\n\n\n\n<p>El boomerang del poder<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s ir\u00f3nico es que quienes buscan blindarse de las cr\u00edticas con censura terminan erosionando su propia legitimidad. Sin debate p\u00fablico, las decisiones pol\u00edticas se vuelven menos efectivas, porque no hay voces que se\u00f1alen errores a tiempo. La opacidad engendra corrupci\u00f3n, y la corrupci\u00f3n, desconfianza. Ese control obsesivo que al principio parece fortalecer al poder, en el largo plazo lo debilita hasta dejarlo sin sustento.<\/p>\n\n\n\n<p>Una democracia sin ox\u00edgeno<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia necesita medios inc\u00f3modos como el cuerpo necesita ox\u00edgeno. Si se reprime el aire de la cr\u00edtica, se produce asfixia social: ciudadanos desinformados, instituciones d\u00e9biles y un poder que se cree invulnerable, hasta que el mismo silencio que impuso se transforma en ruido ensordecedor contra \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Controlar lo que dicen los periodistas puede ser un capricho del poder, pero nunca ser\u00e1 un signo de fortaleza. Es, al contrario, la confesi\u00f3n m\u00e1s clara de su fragilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Adri\u00e1n Giannetti<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tentaci\u00f3n del poder por controlar lo que publican los medios y opinan los periodistas no solo debilita la libertad de expresi\u00f3n, sino que erosiona la democracia desde adentro. Una obsesi\u00f3n que, lejos de blindar a los gobiernos, termina volvi\u00e9ndose en su contra. 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