“Aquello que fue mi entusiasmo infantil se convirtió, después, en un oficio”

“Aquello que fue mi entusiasmo infantil se convirtió, después, en un oficio”

21 diciembre, 2018 Off By Gazzettino Italiano Patagónico


Pepe García, nació en Tucumán el 14 de febrero de 1933 y hoy en día, titiritero de corazón, con sus 85 años, nos relata como un sueño de chico, se transformo en una pasión de grande.
¿Cómo comenzó tu vocación como titiritero?
Cuando era chico leía muchos cuentos y trataba de contarlo y encontré una manera sencilla de contar historias, teatralizándolas con los títeres.
Era chico, yo vivía en Tucumán, cuando me di cuenta de que este era una manera perfecta, casi, de contar cuentos utilizando los muñecos.
Desde luego, cuando entre en la adolescencia me olvide de todo y cuando tuve un trabajo que no me gustaba, aproveche aquello que me había fascinado de chico, para armar una profesión que me permitiera trabajar con alegría y no estar metido en una oficina, aburrido, así que, aquello que fue mi entusiasmo infantil se convirtió, después, en un oficio.
¿Cómo llego a la ciudad de Mar del Plata?
Vine con la familia, con mis padres y mis hermanos en el año 58, yo tenía 25 años e inmediatamente entre a YPF, acá en el puerto y trabaje allí durante 12 años, hasta que anticipándome a que me expulsaran, porque de los 17.000 agentes que tenia YPF, yo era el peor de todos, por lo tanto, anticipándome a que me expulsaran renuncie, entonces, me dedique a ser titiritero, fue una decisión bastante acertada de alguien que veía que se le cerraban todos los caminos, porque, al perder un trabajo como YPF, cualquier otro trabajo iba a ser peor, porque YPF era un buen trabajo, no era malo, pero si no me gustaba ese, que me iba a gustar, me tenía que fabricar un trabajo propio que me gustara y tuve suerte, a veces se fracasa, a veces se tiene éxito.
Así mismo, yo tuve la suerte de entrar a Sacoa en el año 71, que me permitió tener un sueño, se me pago un sueldo por trabajar como titiritero, trabajaba todos los días, entonces era muy lindo, eso me permitió afirmarme en la profesión, hacerme conocer y después fue más sencillo, una vez que te conocen, es más fácil.
Y ahora, bueno, tengo bastante trabajo y me doy gustos, lujos como este de trabajar con la Orquesta Sinfónica de Estudiantes, porque para un titiritero es una cosa inesperada, grandísima que lo hago con todo entusiasmo, porque contando la historia Argentina con una Orquesta que toque atrás, es fantástico.
Por otro lado, lo que llevo en la mano son personajes, Manuel Belgrano, un soldado. Como soy tucumano, lo quiero mucho a Belgrano, porque Belgrano gano una batalla de Tucumán el 24 de septiembre de 1812, en el lugar donde yo nací, yo nací en ese lugar donde se desarrollo la batalla, donde San Martin al reemplazar a Belgrano armo una fortificación en Tucumán que se llamo la Ciudadela, que es el actual barrio de La Ciudadela, donde yo nací, entonces, yo soy muy belgraniano, admiro y quiero mucho a San Martin, pero Belgrano es mi héroe máximo, lo quiero muchísimo he leído mucho sobre él.
Tal es así que, en Tucumán yo iba a la escuela primaria que se llamaba Manuel Belgrano, además, leí libros como Las Memorias de General Paz, que era oficial de Belgrano, que cuenta su contacto y su experiencia con Belgrano y la batalla de Tucumán, que fue importantísima, porque, sello la frontera del norte ante el avance de los españoles que venían del Perú, Belgrano con esa batalla, le sello la frontera, por acá no van a pasar y no pasaron.
También, en la historia que cuento con la Orquesta aparecen Güemes y Juana Azurduy, que tuvieron un papel importante defendiendo la frontera norte.
¿Tiene proyectos a futuro?
Trabajar con esta Orquesta, después, tengo una obra de teatro que se va a hacer en el verano, en el Teatro El Séptimo Fuego, ubicado en Bolívar 3675, con el libro y dirección de Marcos, donde estaré junto a mis dos hijos.
Después, tenemos otro proyecto de hacer en Villa Victoria con uno de mis hijos, Bruno, que es bailarín, un espectáculo de títeres y danza que se va a llamar Sucedió en Villa Victori, que va a contar las andanzas de Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges y la chilena Gabriela Mistral.