El Papa destituye al obispo de Memphis por “problemas administrativos”

El Papa destituye al obispo de Memphis por “problemas administrativos”

25 octubre, 2018 Off By Gazzettino Italiano Patagónico
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Martin Holley, de 63 años, fue duramente criticado tanto por el clero como por los fieles de la diócesis debido a la decisión de trasladar a 42 sacerdotes y a algunas maniobras financieras. El Pontífice envió dos visitadores apostólicos en junio y nombró un administrador apostólico.

Hay problemas administrativos y cuestiones financieras tras la decisión del Papa Francisco de destituir hoy de su puesto al obispo de Memphis, Tennessee (Estados Unidos), Martin D. Holley, de 63 años, y nombrar a un administrador apostólico “sede vacante et ad nutum Sanctae Sedis” en la diócesis, es decir al arzobispo Joseph E. Kurtz de Louisville, expresidente de la Conferencia Episcopal estadounidenses. En el boletín de medio día publicado por la Sala de Prensa vaticana se indica que el Papa destituyó «del gobierno pastoral» a monseñor Holley; una terminología que indica claramente que el religioso no presentó ninguna renuncia, a pesar de las presiones del clero y de los fieles de sta pequeña diócesis del sur del país. Y, sobre todo, a pesar de la investigación encargada por el Papa en junio de este año, tras, según indican algunos medios de comunicación locales, varias denuncias depositadas desde Memphis en la nunciatura de Washington y que acabaron en la Secretaría de Estado. Holley fue ordenado obispo en 2004 por el cardenal Theodore McCarrick (el arzobispo emérito de Washington a quien el Papa le quitó la dignidad cardenalicia porque fue culpable de abusos sexuales contra menores y mayores de edad), de quien fue auxiliar en la diócesis federal durante dos años, además de ser su amigo. Holley siguió siendo auxiliar durante una década al lado del sucesor Donald Wuerl (cuya renuncia ababa de ser aceptada por el Papa), de 2006 a 2016, año en el que el Papa Francisco lo nombró obispo de Memphis. Son dos las principales acusaciones en contra del obispo: el inexplicable traslado en bloque de alrededor de 42 sacerdotes de la diócesis (el 75% del clero) a diferentes parroquias en un lapso de dos años y algunas maniobras financieras ambiguas en la diócesis, con una consecuente disminución de las donaciones y de los fieles, además del anuncio de la clausura de once escuelas católicas. En el caso de Holley en Memphis sigue pendiente la cuestión de la renuncia que presentó el sacerdote canadiense Clement J. Machado, a quien el mismo obispo quiso como su vicario general. Un nombramiento que en el clero local suscitó bastantes dudas sobre la manera en la que se llevó a cabo. Machado renunció tras los siete días de visita apostólica que llevaron a cabo los arzobispos Wilton Gregory de Atlanta, experto liturgista, y Bernard Hebda de St. Paul-Mineapolis, abogado canonista. Una decisión sorpresiva que monseñor Holley adjudico en una declaración a motivos de estudio y a urgencias familiares, como tener que ocuparse de la madre que acababa de enviudar. No se hacía ninguna referencia a la visita ordenada por el Papa, durante la que Gregory y Hebda se reunieron y escucharon a unos cincuenta laicos y sacerdotes de Memphis. «Se sabía que se había puesto en marcha una visita apostólica», comentó secamente el vocero vaticano Greg Burke al comentar hoy la noticia y confirmar que tras la destitución del obispo por parte del Papa hay «motivos administrativos». El primero de ellos fue que el obispo, después de haber tomado posesión de la diócesis, pidió que la mayor parte de sus sacerdotes firmaran una carta de renuncia. Hubo pocas explicaciones: según el religioso, eran cambios necesarios que se habían ido acumulando pues no se había hecho nada en los últimos años. Muchos de ellos obedecieron confiando en que habrían podido contribuir en el proceso de reforma de la diócesis emprendido por el nuevo pastor. Algunos, por el contrario, se negaron; uno de los sacerdotes particularmente, que ya estaba por jubilarse, según indicó el National Catholic Reporter, también intentó emprender una causa canónica contra el obispo. La “mudanza” de los sacerdotes creó fuertes disgustos no solo entre ellos, sino también entre los fieles unidos a sus párrocos y acompañados espiritualmente por muchos de ellos durante mucho tiempo, por lo que se vieron también obligados a mudarse de parroquia. Hubo protestas y una de las consecuencias directas fue la disminución de las donaciones, así como de la participación en las misas. También endureció las críticas contra la administración de Holley el anuncio dude la clausura de once escuelas católicas de Memphis en 2019, inauguradas por su predecesor Terry Steib con el objetivo de garantizar la educación católica en las zonas pobres de la ciudad. Parece que los institutos serán vendidos y se convertirán en escuelas públicas. Las críticas y quejas llegaron el año pasado al nuncio en Washington, monseñor Christophe Pierre, y después a Roma en forma de cartas enviadas a la Secretaría de Estado. El 21 de junio comenzó la investigación vaticana. Por su parte, Holley, en una carta del 22 de junio a los sacerdotes diocesanos, afirmó que el objetivo de la visita apostólica era «ayudar a la diócesis local a mejorar las capacidades de la Iglesia para servir a las personas», y pidió que se respetara la naturaleza reservada de la misma. Evidentemente se le pidió varias veces al obispo que presentara su renuncia, y, considerando su rechazo, el Papa Francisco se ha visto obligado a destituirlo. Una medida tan dura como repentina y sobre la cual, la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos no había recibido ninguna indicación vaticana.

Salvatore Cernuzio


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